Antecedentes:
Algunos estudios observacionales previos sugieren que la terapia de reemplazo de estrógeno podría reducir el riesgo de ataques cardiovasculares (ACV) y muerte en mujeres.
Métodos:
Hemos llevado a cabo una prueba placebo controlada, de doble ciego y randomizada de una terapia con estrógenos (1mg de estradiol 17 b por día) en 664 mujeres postmenopáusicas (edad promedio, 71 años) que habían padecido recientemente un ACV isquémico o un ataque isquémico transitorio. Las mujeres fueron reclutadas de 21 hospitales en los Estados Unidos y fueron sometidas a un período de seguimiento para determinar la ocurrencia de ataques o muerte.
Resultados:
Durante un período de seguimiento promedio de 2.8 años, ocurrieron 99 ACV y muertes en aquellas mujeres que habían recibido un tratamiento con estradiol y 93 en aquellas que pertenecían al grupo tratado con placebo (riesgo relativo en el grupo con estradiol, 1.1; 95% CI, 0.8 hasta 1.4). La terapia con estrógenos no redujo el riesgo de muerte sola (riesgo relativo, 1.2; 95% CI, 0.8 hasta 1.8) o el riesgo de ataques no fatales (riesgo relativo, 1.0; 95% CI, 0.7 hasta 1.4). Las mujeres que fueron asignadas de manera randomizada para recibir una terapia con estrógenos presentaron un riesgo más elevado de ACV fatal (riesgo relativo, 2.9; 95% CI, 0.9 hasta 9.0) y sus ACVs no fatales estuvieron asociados con déficits neurológicos y funcionales ligeramente peores.
Conclusiones:
Dado que el estradiol no reduce la mortalidad o la recurrencia de ACV en mujeres postmenopáusicas con enfermedad cardiovascular, esta terapia no debería ser prescripta para la prevención secundaria de una enfermedad cerebrovascular.