La dispepsia no ulcerosa es un motivo de consulta extremadamente común. La prevalencia anual de la misma en Occidente es de aproximadamente el 25% y da cuenta del 5% de las visitas de los médicos de atención primaria de la salud. La definición de dispepsia requiere la existencia de síntomas predominantes en el abdomen superior. Cuando estos se acompañan de pirosis, se sugeriría el diagnóstico de enfermedad por reflujo gastroesofágico y se excluiría el diagnóstico de dispepsia. La causa más común de dispepsia es la no ulcerosa o también denominada funcional. La misma es diagnosticada al excluír alteraciones estructurales o bioquímicas que puedan explicar los síntomas del paciente.
Este desorden tan común es crónico, altera sustancialmente la calidad de vida de los pacientes y tiene un impacto importante en los recursos económicos de los sistemas de salud.
Desde que el helicobacter pylori y la consecuente gastritis histológica fueron identificados, se han planteado múltiples controversias acerca del rol de esta bacteria en la dispepsia no ulcerosa. Por esta razón se han llevado a cabo en los últimos tiempos múltiples trials clínicos para evaluar la eficacia de la erradicación del h. pylori en relación a los síntomas de dispepsia de los pacientes. Los resultados de los mismos han sido contradictorios y en muchos de ellos se han hecho evidentes fallas metodológicas.
Los autores del presente estudio realizaron una revisión sistemática acerca de la terapéutica de erradicación de H pylori en pacientes con dispepsia no ulcerosa para determinar si tratar a esta bacteria es mejor que el tratamiento control.