SANTA FE.- Un caso fatal de supuesta leptospirosis, enfermedad que se contrae al exponerse al contacto con la orina de roedores infectados con la bacteria leptospira, y otro en investigación de laboratorio complicaron el estado sanitario de la población de esta capital, seriamente afectada por las últimas inundaciones.
Hace 20 días fue la crecida del río Paraná y, en la última semana, la copiosa lluvia caída que provocó la inundación de 15 barrios del Oeste y la evacuación de 26.000 santafecinos, de los que aún 19.000 permanecen alojados en un centenar de centros de asistencia.
La aparición de estos casos -cuyos resultados definitivos se conocerán la semana próxima- provocó una rápida acción sanitaria, que se extenderá en los centros de evacuados y en zonas próximas a los barrios inundados.
"Hubo cuatro casos; dos se descartaron, pero uno fue fatal y otro está en observación. Estamos aguardando los análisis remitidos a la Capital, que se conocerán en los próximos días, y entonces sí dispondremos las medidas que son convenientes.
"Tenemos unas 30.000 dosis de doxicilina para vacunar a los pobladores más expuestos al riesgo sanitario", sostuvo el director provincial de Promoción y Protección de la Salud, Guillermo Kertz.
"Se está trabajando con el equipo de Salud en todos los centros de evacuados para que no tengamos epidemias o enfermedades que empeoren la situación. Cuando hay un conjunto de personas en centros de evacuados, cuando el agua trae suciedad y falta la limpieza, el riesgo (de enfermedades) está presente", aseguró el funcionario.
El supuesto caso fatal corresponde a Deotimio Ponce de León, de 83 años, un conocido pescador que vivía con su familia en el paraje La Vuelta del Paraguayo, un distrito del extremo sur de la isla de Alto Verde, frente al puerto.
La hija de la víctima, María Cristina, de 56, que hace 33 años trabaja como personal de la guardia del Hospital Provincial José María Cullen, comentó a LA NACION que "hay que esperar los análisis. El primero, practicado en el hospital, dio negativo. Pero hay total coincidencia con la sintomatología tradicional de esta enfermedad. Se deterioraron órganos a los que ataca específicamente la leptospirosis, es decir, riñones, hígado y pulmones. Hay una firme sospecha que se trata de leptospirosis".
Rodeados por el agua
"La casa donde vivimos está rodeada de agua. Es probable que se haya infectado limpiando la canoa con la cual pescaba", añadió Cristina.
En 2003, la inundación que provocó el ingreso del río Salado en esta capital, en la misma zona hoy afectada por la acumulación de agua de lluvia, se registraron 118 casos de leptospirosis, aunque no se reportaron casos fatales. También en esa ocasión hubo 89 casos de hepatitis.
En tanto, ayer volvió la calma, al cesar la lluvia del día anterior, cuando 75 milímetros de agua caída en un corto lapso originaron un súbito agravamiento de la situación. Muchas familias debieron retornar por algunas horas a los centros de evacuación.
Los barrios Chalet y San Lorenzo seguían anoche afrontando el desastre. El agua descendió levemente a pesar del continuo trabajo de las bombas de desagote que funcionan en el cordón oeste, con una capacidad de expulsión de 60 millones de litros por hora.
Por José E. Bordón
Para LA NACION