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Publicado el 1 de abril de 2007

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Telemédicos

La cultura de la atención remota ya llegó al país

Este sistema permite realizar consultas con especialistas que se encuentran a kilómetros de distancia a través de dispositivos especiales y una línea telefónica. Los resultados se obtienen en cuestión de minutos y tienen un costo más bajo que los estudios hechos de forma tradicional.

Por Lucía Bertotto. De la Redacción de Clarín.com

Una vez hecho el examen con un dispositivo especial que transforma las mediciones en señales acústicas, el médico llama a un 0800 y trasmite esos datos registrados a un centro con instalaciones muy similares a las de un call-center, donde el cardiólogo de turno recibe los datos que necesita para elaborar un diagnóstico en la pantalla de su monitor. En menos de diez minutos, ya está en condiciones de enviar los resultados por mail, fax o teléfono al médico, que puede encontrarse en cualquier provincia, o incluso fuera del país. Así funciona, a grandes rasgos, la tele-electrocardiografía y el resto de los estudios telemédicos que se hacen en Argentina, que por el momento son: tele-espirometrías y tele-monitoreo ambulatorio de la presión arterial, más conocido como Holter.

Pero según informan en ITMS, empresa dedicada a la telemedicina, en breve llegará a la Argentina la teledermatología, la telediabetología y la teletransferencia de imágenes y otras aplicaciones que ya son moneda corriente en otros países. ¿Ventajas? Abaratar costos y ampliar la cobertura de atención médica, sobre todo, en áreas donde hay déficit importante tanto en recursos materiales como en profesionales de la salud. "La telemedicina tiene un alto impacto social en la calidad de vida de la población, al posibilitar el acceso, desde lugares remotos, a consultas de especialistas, que de otra forma requerirían de traslados y/o internaciones que resultan onerosas o en algunos casos innecesarias", explica a Clarín.com Julián Sánchez, gerente general de ITMS en Latinoamérica.

La modalidad no es nueva. La telemedicina nació cuando dos médicos realizaron por primera vez una interconsulta telefónica, pero las novedades no paran de surgir. Primero, fue a través del sistema de videoconferencia, que permite al médico "revisar" y "operar" al paciente a distancia. Algo que según explica a Clarín.com Alberto Jessurun, de Unisol Internacional Corporation, ya se usa en todos los campos.

"En general esta tecnología se esta expandiendo por todo el mundo y comienza a ser práctica común en Latinoamérica que un especialista sea consultado por grupos extranjeros a través de la videoconferencia. Además, se esta aplicando mucho en labores de docencia ", informa desde EE.UU. Jessurun. Y agrega que, como siempre en todo rubro tech, la delantera la llevan Canadá , Japón, algunos países de la Unión Europea y EE.UU., en donde incluso se vende merchandising para apoyar la práctica. Por ejemplo, en el website de ATA (American Telemedicina Asociation) se venden, tazas, remeras y cups que dicen: "I love telemedicine".

En Argentina, las consultas remotas se encuentran en un período experimental, pero se expande poco a poco. Recientemente el Ministerio de Salud de la provincia de Neuquén firmó un acuerdo con la Universidad Politécnica de Valencia, España y la empresa TSB (Tecnologías para la Salud y el Bienestar). Una vez superada la etapa de pruebas, el Hospital Bouquet Roldán podrá proveer atención a cuatro centros de salud de un área en que la población se encuentra dispersa, con un promedio de cinco personas por cada kilómetro cuadrado, Y en la Universidad Nacional de Córdoba también funciona un Programa de Asistencia y Actualización Médica a Distancia,

Por su parte, ITMS ya presta su servicio a 50 centros ubicados en distintos puntos del país. La principal ventaja que enumera Marco Antonio Bagioli, gerenete de la filial argentina de la compañía suiza, es que en casos de urgencia los resultados pueden llegar al hospital donde se esté trasladando el paciente, antes de que arribe la ambulancia. Por otro lado, Sánchez, asegura que también contribuirá positivamente en la medicina preventiva, sobre todo en patologías como las cardiopatías y las enfermedades bronco-pulmonares y colaborará con la reducción de las listas de esperas o el simple hecho de trasladarse, con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero y sobre todo, generará un cambio cultural en los médicos que pueden trabajar con el apoyo de una red digital.