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/ Publicado el 19 de julio de 2005

Disfluencias

Tartamudez en la consulta pediátrica de control

La detección del médico pediatra e intervención fonoaudiológica especializada en forma temprana, reducen la posibilidad de que la tartamudez se despliegue a lo largo de la vida.

Autor/a: Lic. fga. Mariela Ginhson*

"El 80 % de los padres de un niño que tartamudea consulta en primera instancia con su pediatra".
Encuesta realizada en el Servicio de Foniatría- Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez-Buenos Aires (2000)

La oportunidad de reestablecer la fluidez al hablar se encuentra entre los 2 y los 5 años de edad. Más allá de ese período y a cualquier edad, toda tartamudez se puede COMPENSAR.

La mayoría de los niños que tartamudean desarrollan primero un lenguaje fluido; y entre los 30/ 36 meses comienzan a aparecer algunos signos de esfuerzo y tensión al hablar propios de esta dificultad. (Andrews, Harris, 1964; Yairi, 1983; Yairi, Ambrose; 1992; Bernstein-Ratner, 1996; Gebara, Ginhson, Couselo Ríos, Franchini Goldscchmidt, 2002).

La combinación de factores genéticos y medioambientales es responsable de desencadenar una tartamudez o disfluencia.
Su aparición es involuntaria y se manifiesta cuando un niño con menor capacidad para el desarrollo de la continuidad y facilidad al hablar, está expuesto por lo menos durante 3 meses a un ambiente de "stress comunicativo". En otras palabras, por diferentes motivos la familia genera ritmos de vida vertiginosos, con escaso espacio y tiempo para hablar, interrupciones frecuentes, lenguaje muy acelerado y complejo, entre otras características.
En consecuencia, la disfluencia es el resultado del esfuerzo extra en el control motor del habla, cuando un niño no tiene la habilidad de hablar con la fluidez que el medio le "exige".

Su naturaleza cíclica suele desorientar a los padres, y en consecuencia, reaccionan de diversas maneras generando con frecuencia, el avance de la disfluencia hacia estilos de mayor severidad.
Estas conductas comprensibles de los padres, surgen del aspecto más visible de la tartamudez : la forma en que el niño habla.  Sin embargo, esta es sólo una dimensión de toda la dificultad.

En la última década,  especialistas del mundo entero legitiman con sus estudios la Multidimensionalidad de la Tartamudez.
Esto es la interacción de sus aspectos cognitivo (comprensión, conocimiento y conciencia), afectivo (sentimientos, pensamientos y conductas), lingüístico (habilidades lingüísticas, capacidades y demandas), social  y  motor (control sensorial y motor de los movimientos del habla y de su planificación, Teoría de la capacidad limitada del sistema motor, Smith A, 1997; Peters, H, 1998, Hulstijn, van Lieshout- Teoría de la hiperreactividad de los músculos del habla, Starkweather, W; Diferencias de procesamiento en la formulación del lenguaje y control motor del habla entre aquellas personas fluidas y las personas que tartamudean; Kroll, R, De Nil, L, Houle, S, 1997)

El concepto de la Multidimensionalidad, ubica a este desorden de la fluidez en su verdadera esencia, dejando en el pasado la creencia sobre su exclusivo origen emocional y su condición pasajera, motivo por el cual una indicación inapropiada es : "hay que esperar".
Hace años, se consideraba adecuado que el niño no se diera cuenta de lo que le sucedía. Todo indicaba que lo mejor era esperar y los padres debían ocultar su angustia, ignorando a su hijo cuando se trababa al hablar.

Hoy se sabe que cuando una familia espera :
1. Aumenta la preocupación de los padres, ya que el niño continúa tartamudeando,
2. con lo cual generalmente los padres incrementan sus conductas para que el niño no tartamudee más, 
3. y la dificultad no desaparece, se complejiza con el tiempo.

La Consulta Pediátrica de Control.

En edades tempranas, el aprendizaje y la evolución del lenguaje contribuyen al desarrollo de la función fluidez, es por ello que el lenguaje normal presenta "errores normales de la fluidez", como repeticiones de palabras, de sílabas, de frases y vacilaciones producidas fácilmente y sin esfuerzo alguno. Estas discontinuidades son inadvertidas por los padres, ya que pertenecen a un desarrollo normal.
En consecuencia, cuando un padre consulta, generalmente ya ha visto que el niño ha comenzado a expresarse con esfuerzo o tensión y que "lo hace a veces".

"Se queda sin aire en la mitad de la frase", "repite las palabras",  "piensa más rápido de lo que habla", "se queda trabado", "se pone nervioso y no se le entiende", "le cuesta arrancar a veces", "se apura y se esfuerza por hablar", son algunas de las expresiones más comunes para describir la situación.
Todas estas manifestaciones indicarían la presencia de "disfluencias atípicas".

Algunos aspectos para detectar un niño de riesgo o con características de comienzo de tartamudez son:

1.Existencia de antecedente familiar
Registrar si existen o "existieron" antecedentes familiares de Tartamudez ( padres, abuelos, tíos primos etc.) , tanto por vía materna como paterna.
Es posible que el padre o la madre tartamudeen o hayan tartamudeado en algún momento de la vida, siendo comprensible la sensibilidad frente a este tema.

2. Algún signo de esfuerzo al hablar
Preguntar, "¿cómo habla el niño?".
 ¿ Repite palabras, partes de palabras más de tres veces?
Repetición múltiple de palabras, de partes de palabras, Ej. pero, pero, pero, cara-cara-
cara-cara- caramelo
 ¿Repite los sonidos de las palabras?
Repetición de sonidos. Ej. cccccccaramelo. Había un aaaaanimal.....
 ¿Prolonga o alarga sonidos?
Prolongaciones de sonido. Ejemplo : el ele ------- fante.
 ¿Se esfuerza al hablar?
Tensión: presenta esfuerzo al decir palabras. Ejemplo: tensión en los labios, en la
lengua, en el cuello, en la boca, frunce el seño, aprieta sus manos cuando habla....
 ¿Se sonroja cuando habla evidenciando esfuerzo al hablar?
 ¿Transpira al hablar o antes de hacerlo?
 ¿Le cuesta comenzar a hablar?
 ¿Desvía la mirada cuando habla?.
 ¿Se tapa la boca cuando quiere hablar?
 ¿Se queda sin aire en la mitad de una palabra o frase?
 ¿Hace pausas con gestos de tensión antes de hablar?

LA PRESENCIA DE UNA SOLA DE ESTAS CARACTERÍSTICAS
EVIDENCIA UN SIGNO DE ALARMA, 
INDICANDO LA PRESENCIA DE CARACTERÍSTICAS ATÍPICAS
A CUALQUIER EDAD

 

3. Época de comienzo
Registrar cuándo comenzó a tartamudear.
Cuanto más cerca del inicio de la dificultad se realiza la orientación pediátrica a los padres y la derivación para una evaluación fonoaudiológica especializada, mejor es el pronóstico.

4. Tener en cuenta que las disfluencias tienen una naturaleza cíclica y es probable que en la consulta pediátrica el niño no manifieste tartamudez.
Con relación a este aspecto significativo, los padres pueden realizar estos comentarios:
"hace una semana que ya no lo hace",
"no es mucho, porque se traba solo cuando se pone nervioso",
"cada vez que lo corregimos después lo dice bien",
"le decimos que hable bien y que lo repita y le sale normal",
"no es muy tartamudo porque no lo hace siempre".

Esta característica cíclica NO indica las siguientes opciones:

-que la tartamudez es temporaria y luego desaparecerá sola.
-que el niño manifiesta un grado leve.

Sugerencias Terapéuticas

Si se consigna la existencia de algún signo de alarma y los padres se muestran preocupados porque el niño "a veces" presenta dificultades, podría ser desde un niño de riesgo a un niño con características reales de tartamudez.

Cuando la tensión y el esfuerzo al hablar se hacen evidentes (visibles y audibles), los especialistas mundialmente reconocidos acuerdan que un porcentaje menor recuperan espontáneamente la fluidez.
En nuestro país no contamos aún con estadísticas referidas a la recuperación espontánea.
Sin embargo,  la experiencia de atención fonoaudiológica indica que cuanto más cerca del comienzo, la intervención tiene más probabilidades de éxito.

Una orientación por parte del pediatra acerca de la tartamudez y sobre la forma más adecuada de comunicarse con el niño, reducirá la angustia y preocupación de los padres.

Orientación Pediátrica para los padres "Qué hacer frente a su hijo que tartamudea:"

-Mire a su hijo cada vez que él/ella habla
-Valore siempre el contenido de lo que dice y no cómo lo dice. No lo corrija, ni haga comentarios sobre la forma en que habló, ya que la tartamudez es involuntaria y cíclica.
-Concédale espacio para hablar. No le complete sus frases.
-Tómense su tiempo para hablar. No lo interrumpa, ni deje que él/ella interrumpa a los demás.
-Haga pausas mientras dialogan.
-Es saludable hablar con naturalidad de lo que al niño le sucede y contarle que será importante pedir ayuda.
-Nada puede reemplazar una mirada comprensiva que sostenga la comunicación.


Es fundamental esta primera detección y orientación pediátrica para que los padres:

1.
Puedan adoptar una visión realista de la dificultad de su hijo
2. Se sientan contenidos con herramientas básicas dadas por su pediatra
3. comprendan la importancia de una intervención fonoaudiológica especializada y temprana
4. Comprendan que esta orientación forma parte del seguimiento que hará el pediatra de la intervención fonoaudiológica.


UNA EVALUACIÓN FONOAUDIOLÓGICA ESPECIALIZADA
POSIBILITA DIAGNOSTICAR
LA SEVERIDAD DE LA DISFLUENCIA, ESTILOS COMUNICATIVOS FAMILIARES Y
DETERMINAR EL TIPO DE ABORDAJE TERAPÉUTICO.

Una evaluación fonoaudiológica con una mirada Multidimensional estudia la fluidez del niño y su familia; la existencia de disfluencias en forma cuantitativa y cualitativa, integrando todas las dimensiones en interacción, considerando la Totalidad y determinando el tipo de trabajo clínico.

Un tratamiento fonoaudiológico con un abordaje Multidimensional es un sistema para estimular la fluidez, función en organización y desarrollo entre los 2 y los 5 años, con un trabajo familiar simultáneo que equilibre las capacidades del niño para sostener comodidad, continuidad y facilidad al hablar; y las demandas en los estilos comunicativos familiares.
Cuanto más temprano se interviene, mejor es el pronóstico y más allá de los 5/6 años se puede COMPENSAR.
Especialistas mundialmente reconocidos avalan la intervención temprana.
(Starkweather, Onslow, Packman, Curlee, Yairi, Gregory, Hill, Meyers)

La intervención fonoaudiológica temprana también PREVIENE que los niños pequeños desarrollen sentimientos, pensamientos y conductas relacionadas con las disfluencias.

"Mis amigos se burlan porque tartamudeo"
"Yo siempre hablo mal",
"No puedo leer en clase porque se ríen de mí",
"No me gusta hablar por teléfono"
"Tengo miedo de comprar en el kiosco",
"Cuando tartamudeo me miran mal y me da vergüenza".

Estas "actitudes comunicativas" modifican y determinan la vida de un niño disfluente en el ámbito familiar, con sus amigos y en la escuela, creando situaciones de angustia, de aislamiento y de evitación.

La DETECCIÓN, orientación y derivación temprana del pediatra, revelan una verdadera comprensión de la esencia Multidimensional de la Disfluencia y la valiosa oportunidad de que la tartamudez no se despliegue a lo largo de la vida.

*Colaboradora del Servicio de Foniatría- Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez-Buenos Aires .