En 1550 trabajadores japoneses se investigó la ocurrencia de PTSD mediante versiones japonesas de la Event Check List, el Impact of Event Scale Revised, y el Diagnostic Interview Schedule para el DSM-IV. 12 trabajadores identificados fueron comparados con un grupo control de 48 personas, que habían experimentado eventos estresantes equivalentes pero sin PTSD. En todos se midió la actividad celular natural destructiva (Natural killer [NK] cell activity), la cantidad de linfocitos, y la producción de interferona A e interleuquina-4 (IL-4), mediante estimulación fitohemaglutínica. En los hombres con historia de PTSD la cantidad de linfocitos, la cantidad de células T, actividad celular NK y los montos totales de IFN- A e IL-4 fueron significativamente menores.
Los autores concluyen que PTSD deja una inmunosupresión duradera y tiene implicancias para la salud en el largo plazo.
Publicado el 7 de mayo de 2001
Psicoinmunología
Supresión de la inmunidad celular en hombres con una historia de trastorno por estrés postraumático
Una alta tasa de morbilidad médica ha sido observada en personas que padecen trastorno por estrés postraumático (Past History of Posttraumatic Stress Disorder [PTSD]). Se estudia la función inmune en sujetos en remisión de un pasado PTSD.
Fuente:
En 1550 trabajadores japoneses se investigó la ocurrencia de PTSD mediante versiones japonesas de la Event Check List, el Impact of Event Scale Revised, y el Diagnostic Interview Schedule para el DSM-IV. 12 trabajadores identificados fueron comparados con un grupo control de 48 personas, que habían experimentado eventos estresantes equivalentes pero sin PTSD. En todos se midió la actividad celular natural destructiva (Natural killer [NK] cell activity), la cantidad de linfocitos, y la producción de interferona A e interleuquina-4 (IL-4), mediante estimulación fitohemaglutínica. En los hombres con historia de PTSD la cantidad de linfocitos, la cantidad de células T, actividad celular NK y los montos totales de IFN- A e IL-4 fueron significativamente menores.
Los autores concluyen que PTSD deja una inmunosupresión duradera y tiene implicancias para la salud en el largo plazo.