Este trabajo, publicado en "Archives of Internal Medicine", recoge los datos de 1.026 entrevistas telefónicas realizadas a ciudadanos de París de 60 o más años. Cerca del 14% declararon tener una somnolencia diurna excesiva, que se caracteriza a menudo por dar cabezadas frente al televisor, leyendo o incluso manteniendo una conversación. Aquellos que reconocieron tener una modorra más intensa tenían dos veces mayores posibilidades de padecer problemas de memoria y concentración. Estas conclusiones fueron ciertas incluso cuando se tuvieron en cuenta factores que contribuyen a la somnolencia diurna, como la medicación, los problemas para conciliar el sueño o patologías como la depresión.
Los autores sugieren una posible explicación: las personas mayores que pasan en su domicilio la mayor parte del día, con poca interacción social, no mantienen activas sus mentes y son más proclives a un declive cognitivo precoz.
Webs Relacionadas
Stanford Brain Research Center
http://archinte.ama-assn.org/i
Archives of Internal Medicine
http://archinte.ama-assn.org/subs/login.html
Cita: Archives of Internal Medicine 2002;162:201-208