En la actualidad la agencia americana del medicamento no requiere a los productores de suplementos informar de los efectos adversos de sus productos. No obstante, los dos médicos señalan que la FDA recibió el año pasado unos 500 informes sobre efectos secundarios asociados a estos productos, y que los centros de control toxicológico recibieron más de 19.000, cifra que casi triplica la de 6.914 registrados en 1998.
Calculan que menos del 1% de los efectos adversos asociados a suplementos dietéticos se comunican a la FDA, agencia que, en su opinión, debería ejercer un control más estricto con el fin de salvaguardar la salud pública.