Solbes hizo estas declaraciones en una comparecencia ante la prensa, en la que explicó que el anillo central de las piezas de 1 y 2 euros se compone de otros tres metales además de níquel, que no se encuentra en la capa externa de la pieza, por lo que no entra en contacto directo con la piel.
Precisó además que el 92% de las nuevas monedas no contiene dicho metal, mientras que antes, sólo el 25% de las piezas era libre de níquel. Finalmente, estimó que su empleo "es fundamental para la calidad de determinadas monedas".
Por su parte, Domingo Solans, miembro del Consejo de Gobernadores del Banco Central Europeo, ironizó sobre la publicación de informaciones que apuntaban a la toxicidad de los billetes euro en caso de ingestión. Aseguró que, "efectivamente, si se ingieren 400 pueden dar lugar a toxicidad, por lo que no es recomendable comerlos, pero sí pueden besarse".
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