Con el transcurso del tiempo, se consolida cada vez más la hipótesis de que en la arteriosclerosis existe un importante componente inflamatorio demostrado por el aumento de diversos marcadores relacionados con la activación del sistema inmunológico que induce una respuesta inflamatoria. Uno de los pioneros en ésta área de investigación es el Dr. Valentin Fuster del Mount Sinai Medical Center en New York. En 1999, en ocasión del Congreso de Cardiología de Buenos Aires, Fuster dio una conferencia magistral, mostrando los avances logrados en este terreno.
En el artículo que aquí se analiza, los autores estudiaron la relación de los marcadores de inflamación como la proteína C reactiva, el fibrinógeno y el recuento de leucocitos, con algunos componentes del SRI (síndrome de resistencia a la insulina). La hipótesis del trabajo era que la insensibilidad a la insulina, puede estar asociada con inflamación en sujetos no diabéticos.
Métodos: El estudio Insulin Resistance Atherosclerosis Study (IRAS) es un estudio multicéntrico que exploró la relación entre la resistencia a la insulina, los factores de riesgo cardiovascular y la enfermedad cardiovascular. Un total de 1088 individuos no diabéticos y sin antecedentes de enfermedad cardiovascular, participaron en el IRAS.
Se efectuaron las siguientes determinaciones: glucemia, insulina plasmática, proteína C reactiva , fibrinógeno y perfil lipídico. La sensibilidad a la insulina se efectuó con un test de tolerancia a la glucosa.
Resultados: Los tres marcadores inflamatorios se correlacionaron con la presencia del SRI, siendo esta correlación particularmente importante para la proteína C reactiva.
La asociación de SRI con proteína C reactiva elevada sugieren una fuerte asociación entre la hiperinsulinemia (otro indicador de SRI) y la patología cardiovascular. Numerosos trabajos han señalado que la proteína C reactiva tiene un papel directo en la iniciación y/o progresión de la arteriosclerosis. Se ha observado que esta proteína:
1) Es un potente estimulador del factor tisular de los macrófagos
2) Activa el sistema de complemento
3) Se acumula en las lesiones precoces de la arteriosclerosis en aorta y vasos coronarios
4) Se une a la LDL estimulando su agregación
Los resultados de este estudio son de potencial valor clínico ya que el tratamiento de varios de los componentes de SRI, como la obesidad, dislipidemia e hipertensión, puede prevenir que el individuo sano pero con SRI, desarrolle diabetes tipo 2 y eventualmente enfermedad cardiovascular. Asimismo, si la inflamación subclínica es otra de las facetas del SRI, la adminstración de antiinflamatorios como la aspirina estarían particularmente indicados en estos individuos.
Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira