En los adultos, a menudo el incremento de la presión abdominal, originada por toses, vómitos o aumento de peso, puede dar como resultado la rotura de capilares y hemorragias. Para descubrir si ocurre lo mismo en caso de niños, un equipo de la University of Pittsburgh School of Medicine (Estados Unidos), realizó un examen retiniano en 100 niños que sufrieron constricción de la boca del estómago. La mayoría de los niños tenían vómitos proyectivos, con episodios que iban desde 4 a más de 100, por lo que tuvieron que ser sometidos a intervención quirúrgica.
Según informa la revista "Pediatrics", ninguno de estos niños presentó hemorragias retinianas.
Los investigadores señalan que, en este grupo de edad, se pueden producir hemorragias retinianas por distintas causas, pero que son menos comunes que las originadas por los malos tratos.
Webs Relacionadas
University of Pittsburgh School of Medicine
http://www.medschool.pitt.edu/
Pediatrics
http://pediatrics.aappublications.org/