Dado que el rol de los corticoesteroides inhalados para el tratamiento de la sibilancia en la infancia aún no está claro, un grupo de investigadores ingleses estudiaron el efecto de la fluticasona inhalada, en los síntomas de un grupo de infantes con sibilancia que presentaban alto riesgo de progreso hacia un asma juvenil.
Un total de 52 infantes menores de 1 año de edad, con antecedentes de sibilancia o tos (personal o relativa de primer grado) y de atopia, fueron tratados durante 12 semanas con 150 mg de fluticasona dos veces al día (grupo F) o con placebo (grupo P), a través de un inhalador medidor de dosis, con un seguimiento a las 2 semanas de comenzado el período. Los síntomas fueron medidos en un diario llevado por los padres, así como el puntaje máximo diario de los síntomas (MDS) y los síntomas durante los días libres (SFD) calculados cada dos semanas.
De acuerdo a los resultados arrojados por la investigación, 37 infantes completaron el estudio. Tanto el MSD como los SFD mejoraron significativamente durante y al final del período de dos semanas en el grupo F, pero no en el grupo P, con una media de diferencia del cambio (IC 95%) entre los grupos de 1.12 (o.o5 a 2.18) para el MSD y una media de diferencia de 3.0 (0.002 a 8.0) para los SFD.
La mejoría de los síntomas clínicos en respuesta a la fluticasona quedó demostrada en este grupo de infantes de alto riesgo. En ausencia de alternativas efectivas, deben considerarse los corticoesteroides inhalados para este grupo de pacientes.