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/ Publicado el 10 de enero de 2005

Estado Mundial de la Infancia 2004 - UNICEF

Ser niño: crónica de una experiencia brutal (tercera y última parte)

La última parte del informe de Unicef refiere a la condición de pobreza en los niños. También, a las acciones requeridas de parte de los estados para cambiar la situación de los chicos del mundo.

Autor/a: Por IntraMed

Indice
1. Niños y niñas que viven en la pobreza
2. Datos clave: Pobreza
3. Algunos datos para no olvidar
4. Una infancia para todos los niños y las niñas

Los niños y las niñas que viven en la pobreza se enfrentan a la privación de muchos de sus derechos: a la supervivencia, la salud y la nutrición, la educación, la participación y la protección contra los daños, la explotación y la discriminación. Más de 1.000 millones de niños y niñas sufren graves privaciones de por lo menos uno de los bienes y servicios esenciales que necesitan para sobrevivir, crecer y desarrollarse. Millones de niños y niñas padecen graves privaciones en materia de nutrición, agua, instalaciones de saneamiento, acceso a los servicios básicos de atención de la salud, vivienda adecuada, educación e información. La discriminación de género es un resultado visible y un factor subyacente de todas estas privaciones graves. Incluso en países donde la privación absoluta es reducida, la privación relativa en lo que atañe a los ingresos y la riqueza de la familia implica una desigualdad de oportunidades para la niñez.

La pobreza también afecta a los niños y niñas que sufren la violación de sus derechos a la seguridad y la dignidad. Todos los años, decenas de millones de niños y niñas son víctimas de la explotación, la violencia y el abuso, que les priva de su infancia y les impide alcanzar plenamente su potencial.

Como lo indica el Estado Mundial de la Infancia, superar la diferencia que existe entre el ideal de la infancia y la realidad en que vive la mitad de los niños y las niñas del mundo es una cuestión de elección, que exige: 
La adopción de un enfoque del desarrollo económico y social basado en los derechos humanos, con un hincapié especial en llegar a los niños y niñas más vulnerables. 
La adopción en todas las esferas del desarrollo de políticas socialmente responsables que tengan en cuenta específicamente a los niños y las niñas.
- El aumento de la inversión en la infancia por parte de gobiernos y donantes, con una supervisión y análisis de los presupuestos nacionales desde la perspectiva de sus repercusiones sobre la niñez. 
El compromiso de los individuos, las familias, las empresas y las comunidades para participar continuamente en la mejora de las vidas de los niños y las niñas y la utilización de sus recursos para promover y proteger los derechos de la infancia.

"La aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño fue un momento de lucidez del mundo, que reconoció que el progreso humano solamente puede alcanzarse cuando todos los niños y las niñas tienen una infancia sana y protegida", dijo la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy.

"Pero la calidad de vida de un niño o de una niña depende de las decisiones que se tomen todos los días en los hogares, las comunidades y los despachos del gobierno. Tenemos que tomar decisiones inteligentes, y con el interés superior del niño siempre presente. Si no conseguimos proteger a la infancia no lograremos alcanzar otros objetivos más amplios y generales en favor de los derechos humanos y el desarrollo económico. Es así de simple".

 

Primera parte del informe de Unicef
Segunda parte del informe de Unicef

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