Los especialistas, tras analizar durante nueve años a un grupo de 131 pacientes con antecedentes familiares de cáncer de mama y/o de ovario, han visto que esta alternativa terapéutica es válida, ya que la tasa de recidiva en estas pacientes no fue mayor que la que se apreció en el grupo control (261 pacientes).
"A pesar de la agresividad de los tumores analizados, las diferencias en la incidencia de recidivas a los nueve años eran apenas significativas", ha indicado la Dra. Youlia Kirova, coordinadora de la investigación.
El único factor importante hasta ahora que se relacionaba con una mayor probabilidad de recidiva era la edad de la paciente. Existen algunas evidencias que sugieren que los tumores BRCA son más sensibles a la radioterapia, lo que podría explicar por qué las pacientes analizadas en este estudio con cánceres muy agresivos no han presentado recidivas.
Gracias a los datos de este y otros trabajos se ha confirmado dicha hipótesis. "La proteína BRCA está implicada en los mecanismos de reparación del ADN dañado; estos procesos incluyen la reparación de la doble hélice en el ADN, que es el tipo de lesión que la radioterapia provoca en las células tumorales. Por eso, creemos que las portadoras de BRCA tienen menos capacidad de superar el daño producido por la radioterapia en las células cancerosas", según ha manifestado la Dra. Kirova.