Objetivo:
Nuestro objetivo fue evaluar si la tomografía computada (CT) torácica sola es un elemento suficiente para valorar el seguimiento de pacientes con un linfoma de células B mediastínico primario en remisión.
Materiales y Métodos:
Se realizó una revisión retrospectiva de registros médicos y exámenes de CT de pacientes que habían recibido un diagnóstico de linfoma de células B mediastínico primario entre Enero de 1989 y Enero de 2000. El primer año del período de seguimiento incluyó exámenes a intervalos de 3 meses del cuello, tórax, abdomen y pelvis, con una modalidad de examen que alternó entre CT y centellografía con galio. Los pacientes que lograron una remisión completa fueron sometidos al mismo protocolo dos veces el siguiente año y luego una vez al año durante el período de seguimiento secuencial.
Resultados:
Fueron estudiados 53 pacientes con linfoma de células B mediastínico primario en el momento de la admisión hospitalaria, 31 mujeres y 22 hombres, con un rango etario de 17 a 61 años (promedio de edad al diagnóstico, 34 años). El período de seguimiento comprendió de 6 a 143 meses (período de seguimiento promedio, 42.4 meses). A pesar de que 11 pacientes presentaron solo una remisión parcial, 42 pacientes (79%) alcanzaron una remisión completa, con un paciente perdido durante el período de seguimiento y fue excluido del estudio. En 6 de estos 42 pacientes se diagnosticó una recurrencia. Estos 6 pacientes presentaron una recurrencia mediastínica con un compromiso adicional pulmonar, pared torácica, pericardio y la pleura. Un paciente también presentó compromiso de médula ósea durante la recurrencia.
Conclusión:
La recurrencia del linfomade células B mediastínico primario en pacientes que alcanzan una remisión completa, aparentemente se encuentra localizada en el tórax. Por consiguiente, la CT torácica sola es suficiente para el seguimiento de rutina de estos pacientes.