No obstante, admitió que en la región ha habido problemas de coordinación entre diferentes agencias de ayuda sanitaria, y ello ha dejado a algunas con cierta frustración.
"Hemos logrado prevenir brotes de importancia de enfermedades como cólera, malaria o disentería", afirmó Nabarro. En los primeros días tras el maremoto, la OMD alertó de que hasta 100.000 personas podrían morir como consecuencia de epidemias.
"Debemos seguir en alerta", añadió sin embargo, al tiempo que expresó su preocupación por el riesgo de trauma psicológico en la población, especialmente entre los niños.
Webs Relacionadas
OMS