En comparación con otras personas de su misma edad, los ancianos con diabetes tienen el doble de posibilidades de morir de una enfermedad cardiovascular, según un estudio publicado en la revista gratuita on-line 'PLoS Medicine'. El riesgo, según este trabajo, es especialmente alto en pacientes tratados con insulina.
Este riesgo más elevado, según los investigadores, "puede deberse al tipo de diabetes que padecen (los enfermos tratados con insulina)". Sin embargo, tal como se remarca en el estudio, aún faltan más investigaciones que corroboren esta hipótesis.
En líneas generales, suele tratarse con insulina la diabetes tipo 1, que en la mayoría de los casos suele ser de origen genético. Los enfermos de esta diabetes no producen insulina, por lo que dependen totalmente de la administración de esta hormona a través de inyecciones u otros métodos. Por el contrario, la diabetes tipo 2 suele ser adquirida y normalmente se trata a través de fármacos orales que reducen los niveles de glucosa de la sangre, dieta y ejercicio.
Casi 6.000 participantes
La investigación, dirigida por el profesor Joshua Barzilay de la Universidad Emory de Atlanta (Georgia, EE.UU.), contó con la participación de casi 6.000 personas de más de 65 años. De ellas, alrededor de un 9% eran diabéticos y recibían tratamiento a través de fármacos orales o inyecciones de insulina.
El objetivo de esta investigación era doble. Por un lado, los autores pretendían dilucidar si la diabetes incrementa el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular en las personas mayores, tal como está demostrado que ocurre en los jóvenes y adultos de mediana edad. Por otro, querían conocer los efectos en la salud de los ancianos de los tratamientos a largo plazo contra la diabetes.
Para ello, se hizo un seguimiento de estos casi 6.000 pacientes desde 1989 a 2001 a través del 'Estudio de Salud Cardiovascular de los Estados Unidos'. Durante los 11 años de seguimiento, murieron casi el 40% de los participantes; y, de ellos, alrededor del 50% lo hizo a causa de enfermedades cardiovasculares.
Doble riesgo
Los resultados del trabajo fueron esclarecedores. Después tener en cuenta la existencia de otros factores de riesgo cardiovascular, como la hiperlipemia o el consumo de tabaco, los resultados del estudio demostraron que, en comparación con el resto de participantes, los diabéticos presentaban el doble de riesgo de morir de enfermedades cardiovasculares. Dentro de este grupo, el riesgo más alto lo presentaban los pacientes tratados con insulina.
Los investigadores calcularon que, frente al resto de individuos estudiados, los diabéticos sometidos a un tratamiento con fármacos orales presentaban un riesgo 1.3 veces mayor de morir de enfermedades cardiovasculares; mientras que aquellos que se inyectaban insulina tenían el doble de posibilidades de fallecer a causa de un problema cardiaco. El riesgo, según demostraron, era especialmente elevado en las pacientes mujeres.
Este estudio demuestra que, tal como ocurre en jóvenes y adultos de mediana edad, padecer diabetes en la tercera edad es un importante factor de riesgo cardiovascular y puede conducir a la muerte; sobre todo en aquellos pacientes tratados con insulina.
Por otro lado, los investigadores también demostraron que los pacientes tratados con insulina presentaban un riesgo de fallecer a causa de enfermedades infecciosas o fallos renales seis veces superior al mostrado por los participantes sin diabetes.
Publicado el 17 de octubre de 2006
Publicado en PLOS
Se duplica el riesgo de muerte CV en ancianos con diabetes
Riesgo elevado en paciente de mayor edad.
En comparación con otras personas de su misma edad, los ancianos con diabetes tienen el doble de posibilidades de morir de una enfermedad cardiovascular, según un estudio publicado en la revista gratuita on-line 'PLoS Medicine'. El riesgo, según este trabajo, es especialmente alto en pacientes tratados con insulina.
Este riesgo más elevado, según los investigadores, "puede deberse al tipo de diabetes que padecen (los enfermos tratados con insulina)". Sin embargo, tal como se remarca en el estudio, aún faltan más investigaciones que corroboren esta hipótesis.
En líneas generales, suele tratarse con insulina la diabetes tipo 1, que en la mayoría de los casos suele ser de origen genético. Los enfermos de esta diabetes no producen insulina, por lo que dependen totalmente de la administración de esta hormona a través de inyecciones u otros métodos. Por el contrario, la diabetes tipo 2 suele ser adquirida y normalmente se trata a través de fármacos orales que reducen los niveles de glucosa de la sangre, dieta y ejercicio.
Casi 6.000 participantes
La investigación, dirigida por el profesor Joshua Barzilay de la Universidad Emory de Atlanta (Georgia, EE.UU.), contó con la participación de casi 6.000 personas de más de 65 años. De ellas, alrededor de un 9% eran diabéticos y recibían tratamiento a través de fármacos orales o inyecciones de insulina.
El objetivo de esta investigación era doble. Por un lado, los autores pretendían dilucidar si la diabetes incrementa el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular en las personas mayores, tal como está demostrado que ocurre en los jóvenes y adultos de mediana edad. Por otro, querían conocer los efectos en la salud de los ancianos de los tratamientos a largo plazo contra la diabetes.
Para ello, se hizo un seguimiento de estos casi 6.000 pacientes desde 1989 a 2001 a través del 'Estudio de Salud Cardiovascular de los Estados Unidos'. Durante los 11 años de seguimiento, murieron casi el 40% de los participantes; y, de ellos, alrededor del 50% lo hizo a causa de enfermedades cardiovasculares.
Doble riesgo
Los resultados del trabajo fueron esclarecedores. Después tener en cuenta la existencia de otros factores de riesgo cardiovascular, como la hiperlipemia o el consumo de tabaco, los resultados del estudio demostraron que, en comparación con el resto de participantes, los diabéticos presentaban el doble de riesgo de morir de enfermedades cardiovasculares. Dentro de este grupo, el riesgo más alto lo presentaban los pacientes tratados con insulina.
Los investigadores calcularon que, frente al resto de individuos estudiados, los diabéticos sometidos a un tratamiento con fármacos orales presentaban un riesgo 1.3 veces mayor de morir de enfermedades cardiovasculares; mientras que aquellos que se inyectaban insulina tenían el doble de posibilidades de fallecer a causa de un problema cardiaco. El riesgo, según demostraron, era especialmente elevado en las pacientes mujeres.
Este estudio demuestra que, tal como ocurre en jóvenes y adultos de mediana edad, padecer diabetes en la tercera edad es un importante factor de riesgo cardiovascular y puede conducir a la muerte; sobre todo en aquellos pacientes tratados con insulina.
Por otro lado, los investigadores también demostraron que los pacientes tratados con insulina presentaban un riesgo de fallecer a causa de enfermedades infecciosas o fallos renales seis veces superior al mostrado por los participantes sin diabetes.