Arte & Cultura

/ Publicado el 7 de agosto de 2007

¿Por qué las orejas no tienen párpados?

¿Se anima a otros sonidos?

Lo invitamos a explorar la música de artistas capaces de crear atmósferas sonoras muy particulares.

Autor/a: Daniel Flichtentrei

La globalización, la disolución de las distancias, la inmediatez de las comunicaciones y tantas otras cosas nos ponen hoy en contacto con los sonidos más diversos. La música circula entre nosotros como un producto del mercado pero también como una posibilidad de acceder a mundos insospechados. Después de cierta edad los gustos parecen establecidos definitivamente, la innovación se hace infrecuente y la inercia nos priva de la novedad y el descubrimiento. Pero, ¿se anima a probar?

Tal vez si se interna en estos “raros” universos sonoros encuentre zonas insospechadas de su propia sensibilidad. Le proponemos que durante algunos minutos se permita asomarse al otro lado del espejo. Cierre las ventanas del prejuicio, de la sujeción a lo conocido y anímese a ingresar a ese extraño territorio donde la libertad y la ruptura no resultan un privilegio ni una excepción. Allí, donde todo está permitido, donde la imaginación aún no sucumbe al peso de la rutina ni se muere de miedo frente a la experimentación o la diferencia. ¡Haga la prueba! De todos modos siempre es posible volver a casa. Por algo "las orjeas no tienen párpados".


Experiencia Antony

Una voz que comunica con una intensidad extraordinaria, letras que describen el pequeño y extravagante planeta que habita. Ambiguo, andrógino, desmarcado hasta la exasperación, Antony puede llevarlo de viaje hasta regiones a las que jamás imaginó llegar. En fin, escucharlo es toda una experiencia.

Uno de los mejores Blogs musicales que conozco y que recomiendo visitar: Viaje secreto” dice de él:

"2 discos (de 2000 y 2005), una imagen que la palabra "andrógina" queda pequeña, y una voz tan impresionante como cargada de tristeza, acompañada por una música que remite a estilos como el jazz, el pop y el rock, pero siempre con un espíritu melancólico, subrayado por el piano y el ritmo suave. Pero sin dudas, y quizás me ponga repetitivo, es su voz la que no tiene parecidos en la escena actual.

Nacido en California, Antony comenzó a tener una visión clara de en qué se convertiría al ver una foto de Boy George en la tapa del disco debut de Culture Club. Una vez mudado a New York, forma Antony and the Johnsons, y comienza a girar por Estados Unidos y a participar de la obra de diversos artistas (Lou Reed por ejemplo).

Apadrinado por Laurie Anderson, Lou Reed y demás estrellas del arte moderno neoyorquino, que se han apresurado a invitarle a sus obras. Acaba de editar su segundo y nuevo álbum, I am a bird now. Canciones sublimes, singulares, como de otro mundo.”

* Aquí una muestra que proviene de un fantástico film tributo a Leonard Cohen



Cármen Buika: flamenco con sangre africana

¿Imaginó alguna vez escuchar flamenco por una cantante de raza negra?

Cármen Buika nació en Palma de Mallorca en 1972, aunque su origen es Guineano. Desde muy pequeña su talento musical era evidente pero, en un viaje a Londres la invitan a un concierto de Pat Metheny. Ese hecho cambió su vida.

Empezó a cantar en bandas locales acompañada por músicos americanos y mallorquines (Miguel Rodríguez, Jacob Sureda, Noah Shaye, Ben Stivers, Cacho Montes, Mark Rossi, Israel Sandoval, Oscar Guerrero, etc.). Arreglista y compositora autodidacta, Buika es una cantante que maneja todos los estilos (jazz, boleros, flamenco, funk). Además su carácter en el escenario le hace ser una de las artistas más enérgicas y espontáneas del panorama actual español. Publicó su primer disco el 21 de Febrero de 2005.


 
 

Richard Bona: un bajo que te lleva a las alturas

"Si Jaco Pastorius hubiera nacido en el Camerún, se llamaría Richard Bona".

Nacido en 1967, en Minta (Camerún), Richard Bona es un músico nato. Su abuelo era un excelente percusionista y desde muy pequeño, Richard comenzó a aprender guitarra, flauta y percusión. A los ocho años, tocaba por todo el país con su guitarra y su balafón.

En 1980 se marchó a Douala con su padre y comenzó su carrera profesional tocando en hoteles. Cuando no tenía más que veintidós años, murió su padre y el camerunés puso rumbo a París donde se matriculó en una escuela de música y aprendió los fundamentos de la composición. Se dedicó a escuchar la música de Miles Davis, Chet Baker y Ben Webster. Trabajó con Didier Lockwood (violinista), Marc Ducret (guitarra), Manu Dibango (batería) y Salif Keita.

Después de varias experiencias, aterrizó en Nueva York. Allí acompañó a músicos tan diversos como Paul Simon, Chucho Valdés, Harry Connick Jr. y Eddie Palmieri.

Tocando en el Blue Note con el antiguo teclista de Weather Report, conoció a Jack Holmes, el letrista de Harry Belafonte. Richard entró en el grupo para acabar siendo su director musical. En la misma época le llamó Larry Coryell.

La forma de tocar del bajista es una mezcla de jazz contemporáneo con la sonoridad de sus raíces. Su estilo claro y limpio se adapta magníficamente a un gran número de músicos: Mino Cinelu, Regina Carter, Jean-Michel Pilc, Eric LeLann...

Su primer álbum "Scenes From My Life" (1999) es un auténtico resumen de lo que es capaz de hacer este bajista. Al principio, Richard Bona tocaba la guitarra y el balafón, hoy en día se ha convertido en un multi-instrumentista por su trayecto, su estilo, sus raíces y sus ideas.

* Aquí una improvisación extraordinaria junto al gran Bobby Mcferrin



Lhasa de Sela, ángel de las rutas

Sus padres eran hippies. Ella estadounidense, él mexicano; ella fotógrafa, él escritor. Lhasa nació en el pequeño pueblo de Big Indian, en los montes Catskill del estado de Nueva York, pero prontó comenzó su intensa relación con el camino. Y es que sus padres, en desacuerdo con el sistema de vida estándar, compraron un autobús escolar y anduvieron recorriendo las fronteras de México, Estados Unidos y Canadá, guiándose por la magia de la vida, durante siete años. Lhasa no fue al colegio, pero leía mucho, la música sonaba con asiduidad, pintaban con frecuencia y no veía televisión.

Sus canciones viajan a través de la desbordante imaginación y sensibilidad de su autora, acercándose a la chanson francesa, al neocountry, al folk americano, al dramatismo mexicano o al pop de cabaret. El estilo es la magia. No es exactamente tristeza, aunque se le parezca, sino una sensación embriagadora, de sensibilidad extraordinaria, de una pureza insólita, algo bello y sin embargo inquietante, tierno, poético y desgarrador.

Una mujer sin nacionalidad definida, una sensibilidad capaz de captar "eso" que cada lengua tiene de particular e intransferible, una historia de caídas y superaciones rodando por las rutas de América. En fin, un metro sesenta de esa sustancia inasible de las están hechos los mejores sueños.

 

Fuentes:

Viaje secreto

Antony and the Johnsons

Richard Bona

Wikipedia