Artículos

Publicado el 26 de noviembre de 2024

Explicando el color de la mucosa gingival natural sana

Salud y estética bucal

El estudio de las propiedades ópticas cromáticas de la encía es un paso clave para permitir la reproducción protésica utilizando los materiales actualmente disponibles.

Autor/a: Cristina Gómez‑Polo, Javier Montero, Ana Maria Martín Casado

Fuente: Odontology. 2024 Oct; 112(4):1284-1295

Introducción

El atractivo del rostro de una persona está íntimamente ligado a la belleza y armonía de la sonrisa, que es una de las expresiones más importantes para transmitir emociones y sentimientos. Incluso a nivel social, una sonrisa atractiva se relaciona positivamente con variables relacionadas con la personalidad, el éxito en las relaciones interpersonales, un mayor estatus profesional, un mayor rendimiento académico y mejores perspectivas laborales futuras.

Una sonrisa atractiva requiere una composición facial bien equilibrada, teniendo en cuenta los tejidos faciales duros y blandos (particularmente los labios), la configuración de los dientes (posición, tamaño, forma y color) y su relación con los tejidos gingivales. El color gingival alterado afecta negativamente las evaluaciones de las personas en cuanto a atractivo, amabilidad, decencia e inteligencia. La importancia de la estética dental y gingival va, por lo tanto, más allá de la belleza, afectando las percepciones en el mundo social. Por eso se pone tanto énfasis en crear restauraciones protésicas funcionales, bien integradas y que se asemejen lo más posible a los dientes naturales: para ayudar a las personas a proyectar una imagen positiva.

Lograr una estética gingival para restauraciones protésicas que sean lo más parecidas posible a la encía circundante es complicado por una serie de factores. Estos incluyen la amplia variabilidad interindividual e intraindividual de las dimensiones gingivales, el hecho de que las técnicas y los materiales de reemplazo gingival no se han desarrollado tan rápido como los aplicados a los dientes, la amplitud del espacio de color gingival, la opinión de los sujetos de que el color es uno de los factores más importantes en las percepciones estéticas y el hecho de que los cambios de coloración gingival aún no han sido cuantificados.

Es importante destacar que el color gingival natural está determinado por múltiples factores, que pueden ser exógenos o endógenos. Está influenciado por la raza, la intensidad de los pigmentos de melanina, el sexo, la edad, la localización y el biotipo gingival, así como el grado de vascularización, la frecuencia de cepillado dental, el tabaquismo y el uso de medicación.

El uso de descripciones verbales del color gingival como rosa pálido, coral u oscuro no es útil ni fiable para reproducirlo. No existen suficientes estudios que proporcionen evidencia de correspondencia entre estas descripciones verbales y el color gingival natural. De manera similar, los fabricantes no han logrado producir resultados espectrofotométricos que demuestren que la gama de colores gingivales que ofrecen corresponde a la gama real de colores naturales. En ausencia de una guía de tonos gingivales “estándar de oro”, la comunicación y reproducción de la tabla de colores gingivales para la papila y las tres áreas de encía adherida están estrechamente relacionadas con el arte del técnico dental al mezclar colores gingivales básicos. 

Obtener una comprensión objetiva de cómo el color de la encía natural y sana se ve influenciado por variables sociodemográficas y conductuales (frecuencia de cepillado dental, tabaquismo, medicación, etc.) es vital para permitir la personalización del color de las restauraciones protésicas, y también puede ayudar a diagnosticar enfermedades locales y sistémicas que tienen efectos cromáticos en la mucosa (ej., infecciones gingivales, gingivitis descamativa crónica, penfigoide de membranas mucosas e hiperplasia gingival). Es significativo que el color sea uno de los cuatro signos por los que se ha identificado convencionalmente la inflamación (calor, dolor, enrojecimiento e hinchazón). Si bien se ha sugerido que ciertos factores exógenos pueden influir en el color gingival, ninguna de las publicaciones existentes examinó las diferencias de género al explorar las relaciones diferenciales entre ciertas variables y las coordenadas del color gingival.

Los objetivos de este estudio son: (1) estudiar las diferencias entre el color gingival natural en hombres y mujeres; (2) determinar el grado de predictibilidad de los cambios en las coordenadas de color gingival registradas para la encía sana en una población adulta, según la edad, el sexo, la medicación a largo plazo, la frecuencia de cepillado de dientes y el hábito de fumar.

Material y métodos

En la clínica odontológica de la universidad USAL se reclutaron voluntarios que cumplían los siguientes criterios: (1) dos dientes superiores sanos; (2) edad entre 18 y 92 años; (3) sin pigmentación gingival; (4) tejido gingival sano; y (5) raza caucásica.

Se utilizó un espectrofotómetro Spectroshade Micro (MHT Optic Research), validado previamente en cuanto a precisión y fiabilidad en el registro de las coordenadas de color. Se tomaron tres lecturas de color en cada zona gingival analizada (el margen gingival libre, la zona media y la línea mucogingival) para cada participante, lo que hace un total de nueve mediciones cromáticas. 

Resultados

Estadística descriptiva. En el estudio participaron 360 personas: 187 hombres (51,9%) y 173 mujeres (48,1%), con una edad media de 47,2 años. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre las edades de los hombres y las mujeres participantes. En cuanto a factores conductuales, 61 de los participantes eran fumadores (16,9%); 102 tomaban medicación a largo plazo (28,3%); y la frecuencia media de cepillado dental fue de 2 veces al día.

Estadísticas analíticas de los análisis multivariables de varianza (MANOVA).  Los hallazgos sobre la relación entre las variables previas fueron los siguientes: (1) una correlación negativa estadísticamente significativa entre la edad y la frecuencia de cepillado dental en la muestra conjunta y en las submuestras de hombres y mujeres; (2) una diferencia estadísticamente significativa en la edad de los participantes que tomaban medicación y los que no; (3) una diferencia estadísticamente significativa entre la frecuencia de cepillado de los participantes que tomaban medicación a largo plazo y los que no; (4) una diferencia estadísticamente significativa entre la frecuencia de cepillado dental en hombres y mujeres. Hubo diferencias estadísticamente significativas entre hombres y mujeres en las tres zonas gingivales.

La encía se aclara con la edad en la zona superior. En la zona media, los factores que más afectan son la frecuencia de cepillado, la toma de medicación a largo plazo y la edad. Tomar medicación a largo plazo da como resultado un oscurecimiento del margen gingival libre. Por el contrario, el margen gingival libre se vuelve más claro cuando la frecuencia de cepillado dental aumenta a 3 veces al día (manteniendo constante el resto de las variables explicativas).

Modelos de regresión para mujeres. En las mujeres, el único factor que tuvo un efecto importante en las coordenadas de color, en las tres zonas, fue la frecuencia de cepillado dental. La luminosidad disminuyó a medida que la frecuencia de cepillado dental aumentó en las tres zonas gingivales, a diferencia de los resultados en los hombres. Al contrario, aumentó en las mujeres que estaban tomando medicación a largo plazo. La medicación oscureció la encía adherida en los hombres, en las tres zonas examinadas. En la línea mucogingival, una mayor frecuencia de cepillado de dientes resultó en una mayor cantidad de rojo y una menor cantidad de amarillo.

Discusión

Estudios previos hallaron diferencias en el color gingival entre hombres y mujeres, y los resultados actuales apoyan ese hallazgo, basado únicamente en los cambios significativos en la coordenada de color (se observó un color más azul en los hombres).

En esta investigación, el análisis del efecto de los predictores (edad, frecuencia de cepillado, tabaquismo y medicación a largo plazo) en cada coordenada de color se realizó por separado para cada sexo y ubicación gingival, porque se postuló que los efectos en las distintas categorías de estas variables podrían diferir. Esta suposición fue confirmada por los resultados actuales.

Tanto en hombres como en mujeres, la edad y los hábitos conductuales examinados tuvieron un efecto significativo, aunque limitado, sobre el color gingival en las tres zonas. Sin embargo, el efecto fue diferente en cada sexo.

En los hombres, la edad y los factores conductuales predijeron el 12,8% de la luminosidad en la línea mucogingival, el 10,2% en la zona media y el 14,9% en el margen gingival libre. Mientras tanto, en las mujeres, la frecuencia de cepillado fue la variable principal que predijo la luminosidad en las tres zonas gingivales, aunque con menor poder predictivo. Al valorar estos efectos se debe considerar que sólo un pequeño número de participantes se cepillaba los dientes 0 o 4 veces al día. Esto hace que la incertidumbre a la hora de valorar los efectos de aumentar la frecuencia de cepillado de 0 a 1 y de 2 a 4 veces al día sea muy grande, ya que los intervalos de confianza son más amplios.

La información sobre tipo de medicación, tiempo de tratamiento, y dosis sería valiosa para ajustar al modelo predictivo, pero el rango de posibles respuestas es extremadamente amplio. Por ello, se utilizó la variable dicotómica de consumo o no de medicación a largo plazo, para explorar su efecto general. La mayoría de los estudios sobre los efectos de la toma de medicación se refieren a pigmentaciones locales de melanina y no a posibles cambios globales en las coordenadas de color.

Existe consenso en el hecho de que existen regiones anatómicamente distintas de tejido gingival, lo que resulta en un color no uniforme de estas áreas. La reducción gradual del espesor gingival desde la encía adherida hasta el margen gingival libre conduce a un cambio cromático progresivo que debe tenerse en cuenta para reproducir satisfactoriamente el color y la textura de la encía. Esta diferencia cromática entre distintas áreas de encía adherida ha sido considerada por la mayoría de los autores.

 Las diferencias significativas encontradas entre los sexos han llevado a que los resultados se presenten por separado para hombres y mujeres, aunque debe tenerse en cuenta que no todos los resultados apuntan a estas diferencias cromáticas. Existen diferencias significativas en el color entre hombres y mujeres en las tres zonas de encía insertada, pero sin implicaciones clínicas. Esta falta de significación clínica se debe a que la diferencia cae por debajo de los umbrales de perceptibilidad para el espacio de color gingival. Sin embargo, el hecho de que las diferencias sean detectables mediante espectrofotometría abre un campo de aplicaciones diagnósticas para el color en relación a la salud gingival, que aún no se han explorado.

El efecto diferenciado de las variables independientes examinadas en hombres y mujeres puede ser clave para ayudar a los profesionales a evaluar el grado de complejidad involucrado en la reproducción del mapa de color gingival.

La mayor frecuencia de cepillado de dientes se asocia con un aumento de la luminosidad gingival en los hombres, mientras que tiene el efecto opuesto en las mujeres. Se han propuesto varias hipótesis para explicar esto, incluido el hecho de que las mujeres suelen cepillarse con mayor regularidad y tienen parámetros hormonales distintos a los de los hombres. Además, tienen un biotipo gingival más fino, lo que hace que el color de la raíz dental sea más influyente, mientras que el biotipo gingival más grueso de los hombres puede responder de manera diferente a un cepillado menos frecuente, impidiendo que se vea el color de la raíz subyacente. Otro hallazgo diferencial es que la ingesta de medicamentos a largo plazo hace que la encía se oscurezca en los varones y se aclare en las mujeres.

En general, los hombres consumen medicación relacionada con hipertensión, hipercolesterolemia e hiperplasia prostática benigna, mientras que las mujeres suelen consumir con mayor frecuencia medicación para la depresión, la artritis y la menopausia. A pesar de los resultados distintos en hombres y mujeres, lo que está claro es que tomar medicamentos tiene un impacto significativo en el color de las encías.

La mayoría de las investigaciones coinciden en que los métodos subjetivos para la selección del color tienen baja repetibilidad, dado que factores como la edad, la experiencia, la fatiga ocular y el tipo de iluminación y el material guía de color pueden tener una influencia negativa en la percepción del color. Los espectrofotómetros han empezado a utilizarse para eliminar la subjetividad del proceso de selección del color dental. Proporcionan un método objetivo de registro de coordenadas de color, con una fiabilidad aproximada del 96%, y una repetibilidad y una reproducibilidad casi perfectas. Por lo tanto, su uso con tejido gingival se ha vuelto más frecuente, eliminando los errores por las comparaciones visuales tradicionales.

Una de las ventajas de la espectrofotometría es que los instrumentos tienen una vida útil más larga que los colorímetros y no se ven afectados por el metamerismo. Por lo tanto, los espectrofotómetros se consideran actualmente los instrumentos más precisos, útiles y flexibles disponibles para determinar el color en odontología. Los altos niveles de precisión y objetividad que proporciona la espectrofotometría al cuantificar el color gingival con coordenadas de color pueden ser extremadamente útiles para diagnosticar enfermedades periodontales o bucales.

Establecer un rango de coordenadas de color para la encía adherida sana en cada sexo, raza y grupo de edad permitiría a los médicos identificar posibles inflamaciones, lesiones o patología bucal cuando las coordenadas de color caen fuera de estos límites. Esta información sería de utilidad diagnóstica, con la ventaja adicional de ser no invasiva, ya que la medición del color con espectrofotometría carece de efectos adversos.

No existen datos suficientes sobre la satisfacción de los pacientes con el color gingival de las restauraciones protésicas fijas o removibles. Sin embargo, recrear completamente los contornos del tejido duro y blando de manera predecible con la presencia de defectos tridimensionales sigue siendo un reto, a pesar de los últimos avances en cirugía regenerativa periodontal y periimplantaria. Las restauraciones gingivales protésicas bien diseñadas pueden superar las limitaciones de los injertos, convirtiéndolas en una opción terapéutica.

Este estudio transversal no ha sido diseñado para examinar cambios a lo largo del tiempo, ni permite establecer relaciones causa-efecto. Estos resultados ilustran la necesidad de profundizar en la relevancia de las variables analizadas, diseñar estudios longitudinales e incorporar nuevas variables. El análisis cromático de la papila interdental también contribuiría significativamente a lograr el nivel de similitud cromática requerido para la fijación de prótesis sobre implantes y dientes. Al considerar una restauración gingival protésica como opción de tratamiento, el estudio de las propiedades ópticas cromáticas de la encía es un paso clave para permitir al profesional reproducir protésicamente la encía utilizando los materiales disponibles: principalmente resinas acrílicas o compuestas, y cerámicas. 

Conclusiones

1. Los colores de la encía en los hombres contienen una mayor cantidad de azul. Esta diferencia de color gingival no tiene implicaciones clínicas, ya que no es visible, quedando por debajo de los umbrales de perceptibilidad gingival.

2. En ambos sexos, la edad, el tabaquismo, la frecuencia de cepillado dental y la medicación a largo plazo tienen una modesta capacidad para explicar el color gingival en las tres zonas de encía adherida. Queda mucho por aprender sobre la influencia relativa de cada uno de los factores responsables de la variabilidad significativa en el color gingival.