Noticias médicas

Publicado el 26 de agosto de 2001

Sensibilidad y especificidad de la sonografia abdominal

Rol de la sonografía abdominal en exclusión de malignidad abdominal en la revisión inicial de pacientes con dolencias abdominales.

La sonografía podría ser de utilidad para excluir una malignidad abdominal, si se la emplea en la revisión de cuidado primario en pacientes con dolencia abdominal y bajo riesgo de malignidad.

El objetivo de un estudio realizado en colaboración por investigadores de la Universidad de Harvard (EE.UU.) y de la Universidad de Groningen (Holanda) fue evaluar la realización del diagnóstico y el rol de la sonografía abdominal en la exclusión de malignidad abdominal en la revisión inicial de pacientes con dolencia abdominal.
Los informes sonográficos y el seguimiento de los datos de 494 pacientes, quienes habían  sido sometidos a un examen sonográfico primario, fueron revisados retrospectivamente. Los investigadores determinaron la sensibilidad y especificidad de la sonografía para el diagnóstico de una malignidad abdominal (un tumor primario o metastásis). Además,  realizaron un análisis de regresión logístico y multivariado para determinar el valor creciente de la sonografía, al tiempo que derivaron un regla de predicción.
Los resultados obtenidos indican que una anormalidad en la sonografía - que sería una  masa, ascitis, efusión pleural, hidronefrosis o heterogeneidad intraparenquimal focal sugestiva de una masa - tenía una sensibilidad para malignidad abdominal del 86% y una especificidad del 94%.  En el análisis multivariado, los hallazgos sonográficos fueron hallados por  tener valor creciente significativo ( índice de probabilidad = 74) después de los ajustes para las determinantes clínicas. El riesgo de malignidad abdominal, en pacientes menores a 38 años sin malignidad previa, ni masa palpable y con resultados del examen de la función del hígado y hallazgos negativos en la evaluación sonográfica, fue menor que 1 en 500.
Según los investigadores del estudio, los resultados sugieren que la sonografía podría ser de utilidad para excluir una malignidad abdominal cuando es empleada en la revisión de cuidado primario en pacientes con dolencia abdominal y bajo riesgo de malignidad.