Para este trabajo se estudiaron los pacientes según las recomendaciones de International Neuroblastoma Staging System (SINES). Edad, sexo, situación del tumor, tipo de metástasis, tiempo de resección (inicial o tardía), extensión de la resección, se estudiaron también las complicaciones quirúrgicas, anatomía patología, clasificación N-myc y Shimada, recaídas, y resultados.
Después del diagnóstico, los niños recibieron quimioterapia de inducción seguida por cirugía diferida y trasplante autólogo o quimioterapia de mantenimiento. La resección era clasificada como completa (C), mayor que 90% (P1), mayor que 50% (P2), menos de 50% (P3), y biopsia (B).
Se admitieron noventa y ocho niños en estadío IV en el estudio de junio de 1992 a julio de 1999.
Setenta y seis eran mayores de 1 año, y en 78 el tumor primario era abdominal. El hueso era el sitio de metastasis más común seguido por la médula ósea. La biopsia inicial se realizó en 74 pacientes, y resección en 6, con una complicación en cada grupo. N-myc se amplificó en 20 de 80 tumores, y Shimada era desfavorable en 45 de 67. La cirugía diferida se realizó en 70 casos, logrando la resección total en 55 (79%); hubo complicaciones menores en el 10%. La tasa de supervivencia media era de 50 meses.
La tasa de supervivencia evento-libre (SEL) a 5 años para la serie entera es 0.32, pero 0.0 para los niños que sólo se les realizó biopsia, 0.25 para los de resección menor al 50%, 0.31 para los que se realizó resección del 50% a 90%, 0.44 para aquellos que resección era mayor que 90%, y 0.33 para los de resección completa.
Las diferencias eran estadísticamente sólo significantes cuando se comparó con el grupo solo biopsiado. La tasa SEL para los infantes era 0.56, pero, no había ninguna diferencia al tipo de resección. Hubo 46 recaídas, 12 de ellos local, 7 de 20 tumores N-myc-amplificados, y 4 de 60 no amplificados (P <.005).
Artículo comentado por el Dr. Edgardo Checcacci, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Pediatría.