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/ Published on February 25, 2003

Infecciones bacterianas y resistencia

Riesgos en pacientes dializados

Cuatro estrategias para limitar la diseminación de la resistencia antimicrobiana en pacientes dializados.

Author: Dres. Berns JS, Tokars JI

Fuente: Am J Kidney Dis 2002 Nov;40(5):886-98

El uso de antimicrobianos, junto con la transmisión paciente a paciente de cepas resistentes, ha causado un rápido incremento en la prevalencia de resistencia antimicrobiana en los últimos años. Este aumento es una particular amenaza para los pacientes dializados, que generalmente se encuentran en la primera línea de la epidemia de la resistencia.

A partir de un reciente informe, escrito en colaboración entre la Sociedad Norteamericana de Nefrología y Centros de Control y Prevención de la enfermedad en los Estados Unidos, un grupo de investigadores revisó y resumió los lineamientos y las recomendaciones existentes en la práctica clínica, relacionados con la prevención, diagnóstico y tratamiento de ciertas infecciones bacterianas en pacientes dializados.

Los investigadores presentaron 4 estrategias para limitar la diseminación de la resistencia antimicrobiana en pacientes dializados.

Primero, la prevención de la infección elimina la necesidad del uso de agentes antimicrobianos y en consecuencia, reduce la presión de selección de cepas resistentes. Los esfuerzos por prevenir la infección incluyen evitar catéteres para hemodiálisis cuando es posible y una meticulosa atención a los catéteres peritoneales y para hemodiálisis, así como otras zonas de acceso vascular por hemodiálisis.

Segundo, el diagnóstico y tratamiento apropiado de las infecciones puede facilitar el uso de agentes de poco espectro, disminuir rápidamente la cantidad de organismos infecciosos y reducir la probabilidad de emergencia de la resistencia. Esto implica la recolección de muestras indicadas para cultivo y evitar la contaminación de los cultivos con microorganismos cutáneos comunes.

Tercero, optimizar el uso de antimicrobianos ayuda a proteger la eficacia del algunos agentes críticos, como la vancomicina. Deben seguirse los lineamientos publicados para el uso de la vancomicina y deben utilizarse agentes alternativos cuando las infecciones con bacterias resistentes a las b-lactamas son poco probables o no están documentadas.

Cuarto, es importante prevenir la transmisión en instituciones médicas para limitar la diseminación de organismos resistentes. En relación a esto último, son importantes algunas medidas básicas, como el uso de guantes y la higiene de las manos.