Antecedentes:
En Junio de 2002, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) recibió reportes de meningitis bacteriana en pacientes con implantes cocleares indicados para el tratamiento de la pérdida auditiva. Los implantes que incluyeron un posicionador (una cuña insertada cerca del electrodo implantado para facilitar la transmisión de la señal eléctrica a través de la presión del electrodo contra la pared medial de la cóclea) fueron voluntariamente recuperados en los Estados Unidos en Julio de 2002.
Métodos:
Se identificaron pacientes con meningitis y se llevo a cabo un estudio de cohorte y una investigación de control de casos agrupados que incluyó 4.264 niños que habían recibido un implante coclear en los Estados Unidos entre el 1 de Enero de 1997 y el 6 de Agosto de 2002 y que tenían menos de 6 años de edad cuando recibieron los implantes. Se calculó la incidencia de meningitis y se evaluaron los factores de riesgo de meningitis en los pacientes y en 199 controles, utilizando datos obtenidos de entrevistas con parientes y extraídos de registros médicos.
Resultados:
Se identificaron 26 niños con meningitis bacteriana. La incidencia de meningitis provocada por Streptococcus pneumoniae fue de 138.2 casos cada 100.000 personas-años- más de 30 veces la incidencia en un cohorte de la misma edad de la población general norteamericana.
La meningitis bacteriana postimplante estuvo fuertemente asociada con el uso de un implante con un posicionador (odds ratio, 4.5 [95% IC, 1.3 a 17.9], con el ajuste de factores médicos, quirúrgicos y ambientales) y con la presencia de evidencia radiográfica de una malformación en el oído interno y un escape de fluido cerebroespinal (odds ratio ajustada, 9.3 [95% IC, 1.2 a 94.5]).
La incidencia de meningitis en los pacientes que habían recibido un implante con un posicionador permaneció siendo más elevada que la incidencia entre aquellos cuyos implantes no tuvieron un posicionador durante el período de seguimiento (24 meses desde el implante).
Conclusiones:
Los parientes y los proveedores de salud deberían asegurarse que todos los niños que reciben implantes cocleares están apropiadamente vacunados y que son monitoreados y tratados a tiempo por cualquier infección bacteriana luego de recibir el implante.