La retinopatía diabética, una de las causas principales de ceguera en el mundo, y el edema macular diabético son los dos tipos de complicaciones oftalmológicas asociadas a la diabetes, que tienen su origen en la alteración de la microcirculación, que induce isquemia retiniana, según explicó la jefa de sección del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, la Dra. Esperanza Gutiérrez Díaz, durante su intervención sobre "Manifestaciones oftalmológicas en la Diabetes Mellitus", en el marco del XVIII Congreso Nacional de Auxiliares de Enfermería, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria.
La Dra. Gutiérrez Díaz indicó que un adecuado control de la enfermedad pasa por las revisiones periódicas, en las que, junto al estudio del fondo de ojo, se debe realizar una angiografía fluoresceínica para identificar la existencia y localización de las áreas de isquemia y de exudación, y una tomografía de coherencia óptica, que permitirá identificar si existen membranas fibrovasculares o tracción vitreorretiniana, así como su localización.
"Aunque existen amplias posibilidades de tratamiento en la retinopatía diabética y aún más en desarrollo, todos los tratamientos se dirigen hacia las formas más graves de la enfermedad y es fundamental la profilaxis y diagnóstico precoz, mediante la educación del paciente en cuanto a la importancia del control metabólico y la necesidad de acudir a las revisiones oftalmológicas periódicamente", concluyó la Dra. Gutiérrez.