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Publicado el 21 de noviembre de 2006

Criterios y Recomendaciones de la AHA y el ACC

Resultados de los procedimientos de angioplastia intraluminal coronaria

Consideración de la utilidad de las recomendaciones de la AHA/ACC.

En el 2001, la American College of Cardiology/American Heart Association (ACC/AHA), publicaron las recomendaciones para realizar la angioplastia intraluminal coronaria (AIC). El objetivo de estas recomendaciones es ayudar al hemodinamista y al cardiólogo en la aplicación de estrategias terapéuticas, basadas sobre la evidencia, que ofrezcan los mejores resultados para el paciente coronario.

Según el cuadro clínico del paciente, las indicaciones se estratificaron en las conocidas categorías o clases I, IIa, IIb y III según la relación riesgo/beneficio. De tal manera que en la clase I el beneficio supera ampliamente al riesgo, mientras que en el otro extremo, o sea en la clase III, sucede la inversa. En la clase IIa la indicación es controvertida, pero el beneficio supera al riesgo, mientras que en la clase IIb, el beneficio es menor.

El objetivo de este estudio fue determinar si el cumplimiento de esta clasificación resultó beneficioso para los pacientes, o en otros términos si las recomendaciones de la AHA/ACC son realmente útlies.

Métodos

En el estudio, se examinaron los pacientes sometidos a AIC desde enero 2001 hasta marzo 2004 en diversos centros universitarios y hospitales de comunidad. Los pacientes que recibieron AIC por presentar infarto de miocardio en evolución con desnivel ST, fueron excluidos.

Resultados

Se evaluaron 412.617 procedimientos de AIC. El 91% de los procedimientos se hizo en hospitales que realizaban >400 AIC por año. Los AIC se agruparon según la clasificación previamente mencionada en la siguiente forma:
- Clase I, 64%
- Clase IIa, 21%
- Clase IIb, 7%
- Clase III, 8%

En la figura están indicados los porcentajes de cada grupo. Se observó que los mejores resultados estaban en los procedimientos dentro de la Clase I y la clase IIa, mientras que en la clase IIb y III los resultados fueron significativamente inferiores y la morbimortalidad fue mayor. No hubo diferencias importantes entre la clase IIb y la clase III (Figura). La diferencia entre clase I y clase III fue P<0,001 tanto para los resultados exitosos como para las complicaciones.



Figura: La torta está distribuida en porcentajes de AIC en cada clase. El porcentaje de procedimientos exitosos (PE) y de complicaciones (Comp.), también están señalados.

La clase I y la clase IIa tuvieron en conjunto una mortalidad de 1,2% contra 3,6% de las clases IIb y III juntas.

Discusión

El estudio muestra que las recomendaciones están correlacionadas con los resultados. Este hallazgo no es sorprendente ya que las indicaciones se basaron sobre los resultados de numerosos estudios controlados. El estudio, por lo tanto apoya el concepto de que el cumplimiento de las recomendaciones por parte de los hemodinamistas y cardiólogos aumenta el éxito de la AIC y reduce la tasa de complicaciones.

El estudio también indica que en la mayoría de los centros hay una alta tendencia a seguir las recomendaciones ya que el 85% de los AIC pertenecieron a la Clase I y a la clase IIa, donde se observaron los mejores resultados y el menor número de complicaciones.

Aspectos destacados

٭ ¿Qué se conocía del tema?

Las recomendaciones de la AHA/ACC respecto de la AIC son el resultado de un exhaustivo estudio realizado por una fuerza de tareas sobre de numerosos trabajos controlados

¿Qué aporta el estudio?

El estudio muestra que las recomendaciones están correlacionadas con los resultados ya que se observó que los mejores resultados de la AIC se encontraban entre las clases I y la IIa, junto con la menor tasa de complicaciones.

٭ ¿Cómo se vincula a la práctica?

Cuanto mayor sea el cumplimiento de las recomendaciones por parte de los hemodinamistas y cardiólogos, mayor será el éxito de la AIC.

Según los resultados de este relevamiento, en la práctica habría que considerar a la clase IIb y III como similares.