Sin embargo, el número de fallecimientos por otras causas, entre ellas la hipertensión, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes, están aumentando.
La mortalidad general aumentó entre 1998 y 1999, pasando de 2,3 millones de muertes a 2,4 millones, si bien el dato positivo es esa reducción de la mortalidad por las dos principales causas, es decir, la enfermedad cardiovascular y el cáncer.
No obstante, ambas siguen figurando en lo más alto de la lista de causas de defunción, seguidas del ictus, la EPOC y los accidentes.
Otro dato preocupante para los responsables sanitarios del país es que la reducción de la mortalidad por SIDA sólo ha sido del 4%, cuando en 1998 descendió un 21% respecto al año anterior.