Según investigadores del Center for Health Studies, con sede en Seattle (Estados Unidos), existe una fuerte asociación entre la obesidad y los trastornos del humor y la ansiedad, especialmente en personas de raza caucásica con mayor grado de educación e ingresos económicos.
Esa es la conclusión de su estudio, que aparece publicado en "Archives of General Psychiatry", donde señalan que una persona obesa tiene 25% más probabilidades que una no obesa de presentar ansiedad o depresión. En el caso de estadounidenses caucásicos y personas con mayor grado de formación con obesidad, las probabilidades son un 44% más.
El estudio no muestra si la obesidad conduce a la depresión o es al revés, si bien los autores creen que la asociación funciona en las dos direcciones.
La investigación se basa en una encuesta personal realizada a 9.125 personas adultas de ambos sexos.
Archives of General Psychiatry;2006;63:824-830