La artrosis (Ar) de tobillo es una condición debilitante que, a diferencia de la Ar de cadera o rodilla, posee una etiología predominantemente postraumática (70-80 %) y afecta a una población más joven y activa.
La nueva síntesis de la AAOS define:
- Una recomendación fuerte en contra del uso de ácido hialurónico (AH) de forma aislada y una recomendación moderada en contra del uso rutinario de plasma rico en plaquetas (PRP), debido a la falta de eficacia superior frente al placebo.
- Los AINEs y el paracetamol se consideran opciones para el alivio inicial de síntomas.
- El AH combinado con corticosteroides puede ofrecer beneficios a corto plazo en dolor y función, superando a la monoterapia con corticosteroides.
- Para la Ar en etapa terminal, tanto la artrodesis de tobillo (fusión) como la artroplastia total de tobillo (reemplazo) son opciones válidas para mejorar los resultados reportados por los pacientes, sin que la evidencia actual favorezca de forma definitiva a una sobre la otra.
- La fisioterapia especializada, los programas de ejercicio en el hogar y el control de peso se mantienen como pilares del tratamiento.
Recomendaciones de intervención
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La Ar de tobillo representa entre el 1 % y el 4 % de todos los casos de artrosis de las extremidades inferiores. Sin embargo, su impacto es desproporcionado debido a varios factores. La gran mayoría de los casos derivan de traumas previos, como fracturas, lesiones ligamentosas o inestabilidad crónica. Además, afecta a personas una o dos décadas antes que la OA de cadera o rodilla, impactando significativamente en la productividad laboral y la independencia funcional a largo plazo.
La progresión suele estar acompañada de deformidades, pérdida de tejido óseo y compromiso de los tejidos blandos, lo que complica las opciones de tratamiento quirúrgico.
La guía clasifica las intervenciones basadas en inyecciones intraarticulares así:
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Intervención
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Recomendación
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Calidad de la evidencia
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Ácido hialurónico (AH) solo
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Fuerte en contra
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Alta
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Tres ECAs de alta calidad demostraron que el AH no es superior al placebo (solución salina).
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AH + Corticosteroides
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Opcional (beneficio a corto plazo)
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Alta
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Superior a la monoterapia con corticosteroides en la reducción del dolor y mejora funcional a los 1,5-3 meses.
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Plasma rico en plaquetas (PRP)
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Moderada en contra
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Moderada
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Estudios de alta calidad no muestran beneficios sostenidos hasta los 12 meses frente a la solución salina.
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Corticosteroides (monoterapia)
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Opción de consenso
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Consenso
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Utilizados comúnmente para alivio sintomático a corto plazo o como herramienta diagnóstica, pese a la falta de ECAs contra control.
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Células madre
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Sin evidencia confiable
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Consenso
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No existen estudios que cumplan los criterios de inclusión; su uso se considera investigativo y costoso.
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La fisioterapia especializada está recomendada por consenso para pacientes con Ar leve a moderada que buscan evitar la cirugía. Puede incluir terapia manual, reentrenamiento de la marcha y ejercicios de control neuromuscular. Para los programas de ejercicio en el hogar, existe evidencia limitada de que la educación grupal combinada con ejercicios en casa mejore la satisfacción y el dolor, especialmente tras un periodo inicial de fisioterapia supervisada.
El consenso de expertos indica que la pérdida de peso puede mejorar los resultados y potencialmente retrasar intervenciones invasivas, integrándose en un plan de manejo multimodal. El uso de órtesis de tobillo y pie, modificaciones en el calzado y dispositivos de asistencia (bastones) son opciones para mejorar la estabilidad y la mecánica de la marcha.
Los AINEs y el paracetamol se consideran opciones para el alivio sintomático inicial, siempre que no existan contraindicaciones médicas. Los AINEs tópicos pueden preferirse en pacientes con alto riesgo de eventos adversos sistémicos.
Intervenciones quirúrgicas
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- Preservación de la articulación
Para pacientes que han fallado al tratamiento no quirúrgico y desean mantener el movimiento, se consideran:
- Desbridamiento artroscópico.
- Osteotomía de realineación periarticular (SMO).
- Artroplastia por distracción.
- Osteoartritis en Etapa Terminal
Cuando las medidas no quirúrgicas fallan, se presentan dos vías principales de tratamiento por consenso:
- Artrodesis de tobillo (Fusión): Procedimiento tradicional que busca la eliminación del dolor mediante la eliminación del movimiento articular.
- Artroplastia total de tobillo (Reemplazo): Opción que preserva el movimiento, con avances sustanciales en la tecnología de implantes en las últimas dos décadas.
Ambas técnicas producen mejoras significativas en los síntomas y la función. La elección depende de la edad del paciente, la calidad ósea, la deformidad y la experiencia del cirujano.

Published on August 18, 2026
AAOS 2026
Reestructuración en el tratamiento de la artrosis de tobillo
La nueva guía desaconseja el uso de ácido hialurónico aislado y del plasma rico en plaquetas, mientras respalda la terapia combinada de ácido hialurónico con corticosteroides.
Author: The American Academy of Orthopaedic Surgeons Board of Directors
Fuente: June 4, 2026 Management of Ankle Osteoarthritis
La artrosis (Ar) de tobillo es una condición debilitante que, a diferencia de la Ar de cadera o rodilla, posee una etiología predominantemente postraumática (70-80 %) y afecta a una población más joven y activa.
La nueva síntesis de la AAOS define:
Recomendaciones de intervención
La Ar de tobillo representa entre el 1 % y el 4 % de todos los casos de artrosis de las extremidades inferiores. Sin embargo, su impacto es desproporcionado debido a varios factores. La gran mayoría de los casos derivan de traumas previos, como fracturas, lesiones ligamentosas o inestabilidad crónica. Además, afecta a personas una o dos décadas antes que la OA de cadera o rodilla, impactando significativamente en la productividad laboral y la independencia funcional a largo plazo.
La progresión suele estar acompañada de deformidades, pérdida de tejido óseo y compromiso de los tejidos blandos, lo que complica las opciones de tratamiento quirúrgico.
La guía clasifica las intervenciones basadas en inyecciones intraarticulares así:
La fisioterapia especializada está recomendada por consenso para pacientes con Ar leve a moderada que buscan evitar la cirugía. Puede incluir terapia manual, reentrenamiento de la marcha y ejercicios de control neuromuscular. Para los programas de ejercicio en el hogar, existe evidencia limitada de que la educación grupal combinada con ejercicios en casa mejore la satisfacción y el dolor, especialmente tras un periodo inicial de fisioterapia supervisada.
El consenso de expertos indica que la pérdida de peso puede mejorar los resultados y potencialmente retrasar intervenciones invasivas, integrándose en un plan de manejo multimodal. El uso de órtesis de tobillo y pie, modificaciones en el calzado y dispositivos de asistencia (bastones) son opciones para mejorar la estabilidad y la mecánica de la marcha.
Los AINEs y el paracetamol se consideran opciones para el alivio sintomático inicial, siempre que no existan contraindicaciones médicas. Los AINEs tópicos pueden preferirse en pacientes con alto riesgo de eventos adversos sistémicos.
Intervenciones quirúrgicas
Para pacientes que han fallado al tratamiento no quirúrgico y desean mantener el movimiento, se consideran:
Cuando las medidas no quirúrgicas fallan, se presentan dos vías principales de tratamiento por consenso: