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Publicado el 14 de septiembre de 2004

Hipermetropía

Reemplazo refractivo del cristalino vs implantación de lentes intraoculares fáquicas Iris-claw Artisan

El presente estudio tiene la finalidad de comparar estas dos técnicas para el tratamiento de la hipermetropía alta.

Autor/a: Dres. Pop M, Payette Y.

Fuente: J Refract Surg. 2004 Jan-Feb;20(1):20-4.

La extracción del cristalino se realiza para el tratamiento de la alta miopía e hipermetropía. El concepto de reemplazar al cristalino con implante de lentes pseudofáquicas (RC) se conoce hace más de cincuenta años. El RC tiene como resultado una agudeza visual estable y predecible aunque el implante no puede ser fácilmente removido o reemplazado y se pierde la acomodación. El riesgo de desprendimiento de retina aumenta luego del RC para la población con alta miopía. Es por esto que el RC sigue siendo una técnica controvertida.

Avances recientes en el diseño de lentes han proporcionado la posibilidad de implantar lentes intraoculares con fijación al iris para alta miopía, como así también para hipermetropía. Aunque, aún no se conocen los resultados a largo plazo, los primeros resultados son alentadores. Además, estás LIOs pueden ser removidas y no involucran un reemplazo del cristalino, lo que significa un problema en la población joven por la pérdida de la acomodación.

Pacientes y métodos

Diecinueve ojos (12 pacientes, entre 20 y 40 años) con lentes intraoculares fáquicas con fijación al iris para tratamiento de hipermetropía de +275 a +9,25; fueron comparados con diecinueve ojos (15 pacientes, entre 26 y 46 años) con hipermetropía de +275 a +7,50, con reemplazo de cristalino por implante de LIOs pseudofáquicas.

Resultados

Tabla de resultados refractivos antes y después de la implantación de LIOs fáquicas con fijación en el iris o reemplazo del cristalino por LIOs pseudofáquicas para alta hipermetropía



No se observaron diferencias en la estabilidad refractiva al mes de la cirugía en pacientes entre 20 y 46 años de edad. Al mes, la AVNC de los pacientes sometidos a RC era levemente mejor que la de los sometidos a implante de LIOs con fijación en el iris. Sin embargo, a los dos meses de la intervención la de estos últimos fue un poco mejor que la de los primeros. La  AVNC de los pacientes con LIOs fijadas al iris parece mejorar más lentamente. Es posible que esta mayor lentitud en la recuperación esté relacionada con la incisión más grande y la sutura realizada en la intervención. Ninguna de estas diferencias es estadísticamente significativa.

En el presente estudio que comprende pacientes menores de 50 años, se pudo predecir mejor la potencia de las LIOs con fijación en el iris que las de reemplazo del cristalino. Sin embargo, existen nuevos métodos para calcular la potencia de las lentes. Se considera que los resultados del presente estudio son representativos de los de las prácticas comúnmente realizadas entre 1998 y 2000.

La pérdida celular endotelial media después de la facoemulsificación fue estimada entre 8% y 10 % al año de la cirugía. El conteo celular endotelial de los pacientes con LIOs fijadas en el iris mostró una pérdida de 2,3% a los seis meses de la intervención.
También se estudió la incidencia de desprendimiento retinal. Un estudio de 129  ojos no mostró ningún desprendimiento retinal hasta junio de 2003, en ojos con LIOs fijadas al iris para tratamiento de la hipermetropía.

Otro estudio presentó seis casos de desprendimiento de retina, cinco de los cuales estaban inevitablemente asociados a la alta miopía, constituyendo un 0,4% de incidencia. No hubo ningún desprendimiento retinal en los pacientes que integraron la pequeña muestra del presente estudio. Sería necesario realizar un seguimiento más prolongado y basarse en una cantidad mayor de casos para poder llegar a alguna conclusión válida.
Los estudios preliminares de la agudeza visual cercana en los pacientes con LIOs fijadas al iris mostraron que la acomodación se mantuvo, mientras que se esperaba modificación en los sometidos a RC.

Conclusiones

El implante de LIOs con fijación al iris es un procedimiento reversible, ya que las LIOs pueden ser retiradas fácilmente a través de la incisión limbal. Por lo tanto, se considera que esta intervención es una solución más práctica que el RC para pacientes jóvenes con alta hipermetropía, ya que se debe tratar de preservar la acomodación y minimizar el riesgo de desprendimiento de retina.

Síntesis y traducción: Dr. Martín Mocorrea, editor responsable de Intramed, en la especialidad de oftalmología.