Medical News

/ Published on September 8, 2003

HTA

Reducir el riesgo de ictus es una de las prioridades fundamentales del médico a la hora de tratar la HTA

El Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, que se celebra en Viena (Austria), ha sido el marco elegido por la Federación Mundial del Corazón para presentar los datos de su última iniciativa: una encuesta elaborada entre 825 médicos de atención primaria de 11 países para evaluar la forma en la que hoy día el médico se plantea el tratamiento de la hipertensión arterial.

Una de las revelaciones más importantes de esta encuesta, denominada GRASP (Global Research on Attitudes about Hipertension & Stroke), que se ha llevado a cabo entre profesionales de España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Canadá, Méjico, Suecia, Turquía, Corea del Sur y Sudáfrica, es que los médicos consideran mayor el riesgo de ictus entre los pacientes hipertensos que el de infarto de miocardio.

Concretamente, y por orden de importancia, las consideraciones de los médicos a la hora de establecer el tratamiento antihipertensivo son, en primer lugar, reducir el riesgo de ictus, seguido del riesgo de infarto de miocardio y, por último, la disfunción renal.

Ante estos datos es importante señalar que el 67% de los médicos encuestados reconoce la existencia de tratamientos antihipertensivos más eficaces que otros en la reducción del riesgo de ictus; de la misma forma que el 61% asegura tener muy en cuenta a la hora de prescribir el tratamiento antihipertensivo los resultados de los ensayos clínicos publicados.

A pesar de ello y del alto conocimiento que los médicos muestran sobre la relación directa entre hipertensión arterial y el ictus, los expertos declaran que sorprende observar el bajo nivel de prescripción del único tratamiento antihipertensivo que ha demostrado ser superior en la reducción del riesgo del ictus en comparación con otras terapias.

Esta investigación internacional en la que participaron 9.000 pacientes, con una duración de 5 años, y cuyos resultados fueron publicados en "The Lancet" el pasado año, demostró por vez primera que un fármaco antihipertensivo, el losartán, un antagonista de la angiotensina II, era superior al atenolol, bloqueador beta utilizado clásicamente en el tratamiento de la hipertensión arterial, en la reducción del riesgo del ictus en pacientes hipertensos con hipertrofia ventricular izquierda.

Concretamente, el losartán demostró reducir un 25% más que el atenolol el riesgo de ictus, cifra que alcanzaba el 40% en el caso de los pacientes con hipertensión sistólica aislada.

A pesar de estos datos, la realidad del día a día del tratamiento antihipertensivo se aleja de las evidencias de los ensayos clínicos. Así, se observa que los antagonistas de la angiotensina II se utilizan en el 13% de los tratamientos (incluyendo cuando se combinan con un diurético), losartán se utiliza en el 3% (incluyendo cuando se combina con un diurético), los inhibidores de la ECA en el 27% (incluyendo cuando se combina con un diurético), los bloqueadores beta en el 20%, los antagonistas del calcio en el 18% y los diuréticos (en monoterapia) en el 17%.

El hecho de que los antagonistas de la angiotensina II sean los fármacos antihipertensivos menos utilizados es especialmente preocupante, a juicio de los especialistas, sobre todo pensando que el 87% de los médicos encuestados asegura que existe una importante necesidad de mejorar y optimizar el tratamiento de la hipertensión arterial para prevenir sus consecuencias.

A este respecto, el Prof. Bjorn Dahlof, principal investigador del estudio LIFE, asegura que "esta encuesta nos demuestra que los médicos que habitualmente tratan la hipertensión son conscientes de la existencia de unos tratamientos superiores a otros en la reducción del riesgo de ictus, si bien a la hora de la prescripción no siempre tienen en cuenta las evidencias clínicas. Creo que es importante hacer un llamamiento a médicos y autoridades sanitarias –continúa el experto- para que sus decisiones se basen en las sólidas evidencias clínicas existentes en la actualidad y en las nuevas Guías Europeas de Tratamiento, las cuales han demostrado que la incidencia del ictus puede reducirse en gran medida".

Ante estos comentarios hay que destacar que 25 países -entre ellos España-, basándose en los resultados del Estudio LIFE, han aprobado ya la nueva indicación de losartán (Cozaar) como único agente antihipertensivo autorizado para la prevención del ictus.

Webs Relacionadas
ESC Congress 2003
http://www.escardio.org/congress/Vienna03/default.htm/