Noticias médicas

Publicado el 30 de junio de 2003

ACV

Reducir el riesgo de ictus, aspecto clave en las nuevas directrices de las sociedades europeas de Hipertensión y Cardiología

Expertos de toda Europa reunidos en Milán, en el marco del Congreso de la Sociedad Europea de Hipertensión, han hecho un llamamiento para unir esfuerzos con el fin de reducir el riesgo de ictus, tercera causa de muerte y segunda de demencia en los países industrializados, lo que refleja fielmente la magnitud del problema.

Uno de los objetivos fundamentales de la reunión de Milán ha sido revisar las nuevas directrices de tratamiento de las sociedades europeas de Hipertensión y Cardiología, publicadas en el número de este mes de junio del "Journal of Hypertension".

Estas directrices pretenden ser la guía en la práctica clínica diaria para el tratamiento de la hipertensión arterial, ayudando así a los médicos a poder elegir la opción terapéutica más adecuada para el control de sus pacientes y la reducción de los riesgos cardio y cerebrovasculares, asociados clásicamente a la hipertensión arterial.

En este sentido, las nuevas directrices hacen especial referencia a la importancia de la reducción del riesgo de ictus mediante el control de la presión arterial. Para ello, destacan las evidencias observadas en el Estudio LIFE, según el cual el antagonista de la angiotensina II losartán reduce en mayor grado el riego de ictus en pacientes hipertensos con hipertrofia ventricular izquierda, que el atenolol, un bloqueador beta utilizado clásicamente en la primera línea del tratamiento antihipertensivo.

Concretamente, y después de haber estudiado durante más de cinco años a 9.000 pacientes de todo el mundo, el estudio LIFE ha demostrado que el losartán reduce un 13% más que el atenolol el riesgo combinado de muerte cardiovascular, infarto de miocardio e ictus. En el caso específico del ictus, la reducción del riesgo observada con losartán fue un 25% superior en relación con la observada con atenolol.

Tal como apunta el Dr. Ronald Smith, director científico de la compañía Merck & Co, "las nuevas directrices de tratamiento reconocen ahora el papel de losartán tras las evidencias observadas en diferentes ensayos clínicos; evidencias –continua el experto- que han servido para destacar el lugar prioritario de los antagonistas de la angiotensina II en la reducción del riesgo de ictus, así como en el retraso de la enfermedad renal en pacientes diabéticos con nefropatía".

Según el Dr. Smith, estos hallazgos darán información muy útil al médico para tratar de la mejor forma posible a sus pacientes. Entre otros aspectos claves que recogen las nuevas pautas de tratamiento, los expertos han destacado en Milán el efecto de algunos fármaco antihipertensivos pueden variar en grupos específicos de pacientes. Añaden que los beneficios más importantes de este tipo de fármacos se obtienen gracias a la reducción de la presión arterial y que no todos los fármacos antihipertensivos producen los mismos efectos secundarios.

Además, citaron que para el control adecuado de la presión arterial es muy probable la necesidad de combinar dos o más fármacos.

En esta línea, los especialistas reunidos en Milán han hecho un llamamiento para aunar esfuerzos y salvar todas las barreras existentes para que el tremendo impacto del ictus sobre la población pueda verse paliado en gran medida. En principio, los expertos destacan el hecho de que existe un número muy importante de hipertensos que no están tratados y, en muchos casos, que ni siquiera saben que lo son.

De la misma forma se pone de manifiesto el desconocimiento generalizado de la relación directa entre la hipertensión arterial y el ictus.

La dificultad para que los médicos cambien sus prácticas habituales de tratamiento, incluso cuando hay evidencias científicas para hacerlo, y el bajo nivel de concienciación de las administraciones públicas respecto al ictus como problema de salud pública, en relación con otras enfermedades como el infarto de miocardio, sida o cáncer, son finalmente los aspectos más importantes sobre los que se debe trabajar para que la situación sea sustancialmente más positiva.

En este sentido, el Dr. Massimo Volpe, profesor de Cardiología de la Universidad de Roma, asegura que "es muy importante que los médicos no piensen en la reducción de presión arterial como el único objetivo de su tratamiento. Deben ir más allá, teniendo en cuenta que hoy en día disponemos de una evidencia científica, el estudio LIFE, que demuestra que un tratamiento específico puede reducir significativamente el riesgo de ictus".

El experto italiano, destaca el hecho de que las evidencias del estudio LIFE están obligando a las autoridades sanitarias de muchos países a aprobar una nueva indicación orientada a la prevención del ictus en pacientes hipertensos con hipertrofia ventricular izquierda.

Webs Relacionadas
Merck and Co. 
http://www.merck.com/map/404.html
2003 ESH-ESC Guidelines
http://www.eshonline.org/education/esh2003/home_guidelines.htm/
European Society of Hypertension
http://www.eshonline.org/
Información sobre Cozaar (losartán)
http://www.cozaar.com/