En el estudio se incluyó a más de 20.000 mujeres que se sometieron a citología vaginal y análisis del VPH y cuyo seguimiento se prolongó hasta 10 años para determinar la incidencia acumulada de CIN3 o de cáncer cervicouterino. Los resultados de esta investigación se han publicado en la revista "Journal of the National Cancer Institute".
Durante los 45 primeros meses de seguimiento, la incidencia acumulada de CIN3 o de cáncer en mujeres con resultados positivos en la citología vaginal o en el análisis del VPH fue del 4,5%. Por el contrario, la incidencia en mujeres con resultados iniciales negativos en la citología vaginal y en el análisis del VPH fue sólo del 0,16%. Estos datos indican que "las mujeres con resultados negativos en la citología vaginal o en el análisis del VPH tienen un riesgo muy reducido de presentar una neoplasia cervical durante algunos años", ha asegurado el Dr. Mark E. Sherman, director del estudio. "Esto podría permitirnos dirigir los recursos a las mujeres que tienen mayor riesgo de sufrir la enfermedad y evitar al resto de las mujeres el coste y el estrés que supone someterse a las pruebas de cribado con tanta frecuencia".
Según los autores de la investigación, realizar una estrategia de cribado más rentable también puede liberar recursos. Estos recursos podrían utilizarse en intervenciones diseñadas para llegar a mujeres no incluidas en el cribado convencional, como el uso del envío por correo de muestras cervicales.
Webs Relacionadas
National Cancer Institute
http://www.cancer.gov/t
Journal of the National Cancer Institute
http://jncicancerspectrum.oupjournals.org/