La American Academy of Family Physicians (AAFP) ha actualizado el Summary of Policy Recommendations of Periodic Health Examinations. (Recomendaciones para los Exámenes Periódicos de Salud). El informe fue realizado por la Commission on Clinical Policies and Research y fue aprobado por los Directores de la AAFP en agosto de 1996, y sufrió continuas revisiones hasta la última en agosto de 2001.
La base de las recomendaciones es el análisis del conocimiento científico disponible presentado por la US Preventive Services Task Force en la segunda edición de la Guide to Clinical Preventive Services y siguientes actualizaciones. El informe fue desarrollado teniendo en consideración el costo general y las preferencias de los pacientes. Los costos no fueron específicamente calculados pero en su estimación se incluyó el impacto económico y los costos de oportunidad. Las preferencias de los pacientes tampoco fueron establecidas en forma específica, pero el Working Group on Periodic Health Examinations, la comisión y el directorio actuaron de suplentes.
Las recomendaciones incluyen el examen que debe ofrecerse (muy recomendado y recomendado), los que no deben hacerse (no recomendado o contraindicado), opcionales (recomendados o no recomendados) y los que tienen una evidencia insuficiente como para ser recomendados o contraindicados.
Las recomendaciones están destinadas a la población general y a poblaciones específicas. La población general incluye las personas que son asintomáticas y desconocen tener un riesgo aumentado excepto por su sexo, edad o por parámetros específicos que se aplican a grupos importantes dentro de la población general. Por ejemplo, los registros contienen recomendaciones sobre el uso de tabaco aun sabiendo que no todos los miembros de la población general fuman.
Las recomendaciones para poblaciones específicas se dirigen a los problemas de salud de las personas, basadas en su conducta, entorno donde viven, historia médica u otros factores diferentes al sexo y la edad. Por ejemplo, la recomendación de hacer un suplemento con flúor puede aplicarse a la mayoría de los niños en el consultorio o a ninguno si se trata de otra localización geográfica. Los médicos se animan a revisar las necesidades de cada paciente y las poblaciones en las comunidades le sirven para determina cuáles son las recomendaciones específicas que debe implementar sistemáticamente en su consultorio.
Esas recomendaciones están destinadas solamente a la detección masiva y no se aplican necesariamente a los pacientes que tienen signos o síntomas relacionadas con una condición particular. Además, no tienen que estar relacionadas en forma específica con mujeres embarazadas.
Esas recomendaciones están previstas solamente para asistir a los médicos en la toma de decisiones clínicas en relación con la atención de sus pacientes. Las mismas no pueden sustituir el juicio individual que el médico ha hecho para cada situación clínica.
Muy recomendados. Existen evidencias calificadas que demuestran un beneficio neto sustancialmente superior al riesgo; la intervención es percibida es costo efectiva y aceptable para casi todos los pacientes.
Traducción y comentario: Dra. Marta Papponetti. Especialista en Medicina Interna. Docente Autorizada de la Universidad de Buenos Aires.