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/ Published on June 11, 2002

Cirugía mínimamente invasiva

Recientes avances en cirugía por acceso mínimo

La cirugía mínimamente invasiva constituye la revolución más importante en la técnica quirúrgica desde comienzos del siglo XX.

Author: Dres. Darzi A, Mackay S.

Fuente: BMJ 2002; 324: 31-34.

Index
1. Desarrollo
2. Técnicas de Acceso Mínimo establecidas
3. Técnicas de Acceso Mínimo bajo evaluación
4. Técnicas de Acceso Mínimo en proyecto
5. Robótica en cirugía
6. Bibliografía

El desarrollo de la Cirugía Minimamente invasiva fue facilitado por la introducción de videocámaras miniaturizadas con buena reproducción de imágenes. La colecistectomía laparoscópica fue el primer procedimiento ampliamente aceptado y muchos otros están bien establecidos en la actualidad. Distintos procedimientos están siendo validados, pero el uso futuro de los mismos puede depender parcialmente del desarrollo de nuevas tecnologías. Por ejemplo, un simulador laparoscópico de realidad virtual fue recientemente usado para evaluar un sistema tridimensional de cámara laparoscópica [1]. En este trabajo se hecha una mirada sobre avances en CMI, particularmente sobre aquellos que se han establecido recientemente en la práctica quirúrgica diaria.

Cambios tecnológicos

La laparoscopía estaba bien establecida en el área de la ginecología desde hacía muchos años, pero la técnica fue adoptada mucho más lentamente en el área de la cirugía. Ello ocurrió principalmente por las tempranas limitaciones de la tecnología. Los ginecólogos utilizaban un sistema puramente óptico para la iluminación y visualización y lo operaban sin asistentes. Con una mano sosteniendo la óptica, el ginecólogo tenía sólo una mano para la manipulación visceral y, por lo tanto, el repertorio técnico era limitado.

El desarrollo de cámaras de televisión miniaturizadas que brindan una imagen adecuada fue la clave en la revolución del acceso mínimo. Permitió al ayudante tener la misma visión que el cirujano, sostener la cámara permitiendo que aquél operara con las 2 manos y retraer las vísceras para mejorar el acceso. Pronto se evidenció que la colecistectomía laparoscópica era posible y rápidamente se transformó en el procedimiento de elección [2]. Los principios que fueron desarrollados para la misma, son ahora aplicados a muchas otras operaciones abdominales y torácicas.

La importancia de la colecistectomía laparoscópica estuvo dada por el cambio cultural que engendró más que por la operación que reemplazó. En términos de técnica, el foco de atención se movió del virtuosismo del cirujano a la minimización de la morbilidad experimentada por el paciente [3]. En un trabajo publicado en 1996, sobre adrenalectomía laparoscópica, la estadía en internación postoperatoria disminuyó de 9.8 a 5.1 días [4]. Al año siguiente, un segundo grupo reportó que la estadía total de internación fue de sólo 2.4 días [5].