Noticias médicas

/ Publicado el 15 de mayo de 2007

Nuvos pensamientos que ayudan a bajar de peso

¿Querés bajar de peso? Consulta en la web

Un portal combate la obesidad cambiando tu forma de pensar

Fat-Fit.com es el sitio de la nutricionista Mónica Katz. Desde allí busca implementar un nuevo pensamiento para adelgazar, en contra de las dietas y a favor de comer poco y rico.

Carmen Torcellán

"La idea surgió porque los pacientes después de una primera consulta siempre vuelven con el mismo problema: después de un tiempo, no pueden seguir con lo pautado. Varias veces me pregunté cómo podíamos prolongar el efecto sin que el paciente tenga que venir todo el tiempo a la consulta, y la solución fue que cuenten con una herramienta que los pueda ayudar a controlar y diferenciar qué es hambre y que no". Así explica Mónica Katz, nutricionista, la propuesta del portal que dirige, Fat-Fit.com.

Para las enfermedades crónicas -como la obesidad- lo principal es acompañar al paciente ya que el gran secreto es mejorar la comunicación. Mediante esta página se puede aprender, tener noticias y hacer juegos que ayudan a identificar sentimientos de ansiedad y de desesperación que pueden llevar a un atracón. La propuesta es enseñar a bajar de peso, con una mentalidad diferente, dónde lo principal es entender que "hoy no va a ser la última cena, y que la comida va a seguir estando ahí mañana. Hay que replantearse el deseo de comer", sugiere la doctora. El portal no es un sitio de dietas , ya que la idea de bajar de peso generando hambre y descontrol no va acorde con la propuesta, sino que se busca lograr un equilibrio donde el cambio sea lento pero permanente.

A pesar que la idea del sitio no es reemplazar al profesional, Fat-Fit ofrece herramientas muy útiles para una persona que está bajando de peso. Y hay que recordar que según el Nacional Weight Control Registry, el 45% de la gente baja de peso sola.

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Columna de la Dra. Mónica Katz

Ser obeso no es ser diferente

En un mundo globalizado y masificado, parecería que ser “diferente” es ser menos. La obesidad es una de esas formas de ser diferente.

En un mundo globalizado y masificado, parecería que ser “diferente” es ser menos. La obesidad es una de esas formas de ser diferente.
Pero la paradoja es que, en realidad, el 60 % de las personas del mundo -de China a la Argentina- tiene hoy sobrepeso y para el 2030, de no mediar cambios drásticos de todo tipo, viviremos en un mundo “gordo”.
Entonces, me pregunto: en un mundo de gente corpulenta ¿son diferentes quienes tienen sobrepeso?
Serán diferentes, en todo caso, al ideal de belleza de la gente, pero no al cuerpo real de la gente.
Según estudios realizados, las personas obesas ganan menores salarios, tienen peores juicios y sentencias, acceden a menos entrevistas de trabajo, obtienen peores calificaciones en el estudio, consiguen menos taxis -porque no les paran en la calle-, consiguen menos ropa, deben pagar doble asiento en los aviones, y por sobre todas las cosas, están más solas. Claro, ¿quién podría suponer que si se es diferente se puede ser “bello”?
Pero finalmente, ¿quién construye el concepto de belleza sino cada uno de nosotros? ¿Quién es esa sociedad a la que tanto responsabilizamos de todo?
Los humanos somos coinófilos, es decir, promediadores natos. Es casi una cualidad exclusivamente humana: promediar todo lo que vemos y luego agruparlo, clasificarlo.... El problema es que al hacerlo, estamos excluyendo lo que queda en cada extremo fuera del promedio.
El obeso entraría en esa categoría. Pero ¿es verdad eso si el 60% del mundo tiene hoy sobrepeso? ¿No nos estaremos excluyendo a nosotros mismos? ¿O será que en nuestra interminable necesidad de alcanzar lo inalcanzable, de mantener el deseo vivo, no nos queda otra opción que desear lo imposible en un mundo que nos pone barreras al movimiento y nos coloca comida en nuestra boca 24/7, con solo levantar el teléfono?
A pesar de todo, quizás el objetivo más saludable a alcanzar sería situarse en un punto medio entre el reconocer a la obesidad como enfermedad y madre de enfermedades y caer en un fundamentalismo estético.

*La autora es médica especialista en Nutrición y Directora de la Carrera de Especialista en Nutrición con Orientación en Obesidad y del Posgrado en Nutrición de la Universidad Favaloro.