MAR DEL PLATA.- El hombre de unos 45 años ingresó en la carpa, preguntó por un médico, le puso un brazo sobre el hombro y le señaló a sus dos hijas de 15 y 17 años que esperaban afuera.
"Por favor, explicales vos cómo cuidarse porque a mí me da vergüenza." Es que desde hace tiempo le preocupaba el nuevo ritmo de salidas y amistades que les abrió la adolescencia. Y, vaya a saber por qué, siempre se quedó en el intento cuando se propuso hablarles de riesgos de embarazo y enfermedades de transmisión sexual.
Los consejos que no supo dar los confió a uno de los profesionales y consejeros que aquí atendieron a unas 200 consultas diarias durante la campaña Más Prevención Es Salud, realizada por el Ministerio de Salud de la Nación en destinos turísticos del país.
Esos contactos directos revelaron, además, que a pesar de conocer métodos de prevención son muchos los adolescentes y jóvenes que no utilizan anticonceptivos, que desconocen los efectos negativos del alcohol y el cigarrillo sobre el rendimiento sexual y que, en algunos casos, a pesar de su corta edad, ya probaron Viagra.
"A menor edad, las relaciones son menos planificadas y eso siempre es más riesgoso", dijo a LA NACION el responsable de estas consejerías comunitarias, doctor Gustavo Girard. Y aclaró que esta campaña no fue una mera distribución de preservativos, sino que se hizo difusión sobre salud sexual y procreación responsable, prevención del HIV/sida, tabaquismo y diarrea infantil.
El volumen de consultas recibidas dejó satisfechos a los coordinadores que trabajaron en estas playas. Pero ese desfile de adolescentes y mayores también desnudó la desinformación que aún existe sobre los cuidados para una vida sexual saludable.
"Entre los adolescentes, hay desconocimiento y mitos que los exponen a embarazos o contagio de enfermedades de transmisión sexual", explicaron a LA NACION el médico Jesse Maid y el psicólogo Carlos Wyszengrad, dos de los consejeros de esta campaña que finaliza mañana.
Este panorama lo reflejan estadísticas oficiales que uno de cada seis chicos nacidos en el país es hijo de una madre adolescente y que un buen porcentaje de ellas tiene otro embarazo antes de cumplir 20 años.
Materia pendiente
Una encuesta anónima permitió medir cuánto sabe la gente sobre métodos de prevención de embarazo e infecciones de transmisión sexual. Así se encontraron con respuestas tan sorprendentes como preocupantes: que en la primera relación sexual no hay riesgo de concepción; que tomar pastillas anticonceptivas evita el contagio del HIV/sida; que el cáncer puede contagiarse durante el coito o que el preservativo sólo es necesario cuando la penetración es vaginal.
"Me cuido con pastillas desde hace un año porque sólo tengo relaciones con mi novio", dijo Leticia, de 18 años, que en estas charlas se sorprendió cuando le dijeron que hay enfermedades que se pueden contagiar durante la práctica de sexo oral.
Mauro, Pablo, Marcela y Adriana fueron los jóvenes consejeros que acompañaron a los profesionales encargados de la campaña. Dicen que no era fácil captar gente para que contestara la encuesta, pero que una vez que entraban en la carpa se predisponían de otro modo.
"Venían por cinco minutos y se quedaban haciendo preguntas más de media hora", destacan. Allí se les explicó desde cómo abrir el sobre de un preservativo hasta los riesgos de relaciones sin ninguna prevención.
Los casos que escucharon son múltiples y variados. Pero destacan que se acercaron abuelas con nietos, padres con sus hijos, parejas de homosexuales y grupos de adolescentes. Y algunos de estos luego recurrían a los consejeros ante situaciones de emergencia. "Vino una pareja a preguntar qué hacer porque la noche anterior se les había roto el preservativo durante la relación", comentó Maid.
Otra de las consejeras destacó el caso de una mujer de 40 años, recién divorciada, que llegó con su hija de 18. "Era la mamá la más interesada porque por la relación estable que había tenido sabía muy poco sobre el uso de preservativos", explicó.
Los consejeros destacan con preocupación que un alto porcentaje de encuestados reconoce no recurrir a ningún anticonceptivo. Son los que se guían por el calendario o practican el coitus interruptus, que no sólo deja la puerta abierta a las enfermedades de transmisión sexual, sino que tiene muy baja efectividad anticonceptiva.
"Nos hemos cuidado siempre así y nunca tuvimos problemas", aseguró a LA NACION una pareja de 17 años. Escucharon las charlas y se llevaron folletería y preservativos que, según aseguraron, guardarán como recuerdo. "No lo uso ni en p?", dijo él. "Yo sé bien qué días puedo tener relaciones y cuáles son de mucho riesgo", explicó ella.
Maid y Wyszengrad reconocen que uno de los temas que los jóvenes aún no tienen muy claro es el de la anticoncepción de emergencia, más conocida como pastilla del día siguiente. "Saben que existe, pero desconocen cómo y cuándo se toma", señalaron.
Leticia, de 18 años, admitió que no sabe muy bien de qué se trata esta nueva medicación. "Lo comentamos el año pasado con compañeras de escuela -dijo-, pero por suerte no la necesitamos."
Por Darío Palavecino
Corresponsal en Mar del Plata
Publicado el 26 de febrero de 2006
Este verano, en la costa, la sexualidad fue el tema prioritario.
Qué quieren saber los jóvenes sobre su salud.
Las carpas de la campaña Más Prevención Es Salud recibieron 200 consultas diarias, incluso de los padres También se informaba sobre diarrea infantil y tabaquismo.
Fuente: LA NACION | 27.02.2006 | Página 12 | Ciencia/Salud
"Por favor, explicales vos cómo cuidarse porque a mí me da vergüenza." Es que desde hace tiempo le preocupaba el nuevo ritmo de salidas y amistades que les abrió la adolescencia. Y, vaya a saber por qué, siempre se quedó en el intento cuando se propuso hablarles de riesgos de embarazo y enfermedades de transmisión sexual.
Los consejos que no supo dar los confió a uno de los profesionales y consejeros que aquí atendieron a unas 200 consultas diarias durante la campaña Más Prevención Es Salud, realizada por el Ministerio de Salud de la Nación en destinos turísticos del país.
Esos contactos directos revelaron, además, que a pesar de conocer métodos de prevención son muchos los adolescentes y jóvenes que no utilizan anticonceptivos, que desconocen los efectos negativos del alcohol y el cigarrillo sobre el rendimiento sexual y que, en algunos casos, a pesar de su corta edad, ya probaron Viagra.
"A menor edad, las relaciones son menos planificadas y eso siempre es más riesgoso", dijo a LA NACION el responsable de estas consejerías comunitarias, doctor Gustavo Girard. Y aclaró que esta campaña no fue una mera distribución de preservativos, sino que se hizo difusión sobre salud sexual y procreación responsable, prevención del HIV/sida, tabaquismo y diarrea infantil.
El volumen de consultas recibidas dejó satisfechos a los coordinadores que trabajaron en estas playas. Pero ese desfile de adolescentes y mayores también desnudó la desinformación que aún existe sobre los cuidados para una vida sexual saludable.
"Entre los adolescentes, hay desconocimiento y mitos que los exponen a embarazos o contagio de enfermedades de transmisión sexual", explicaron a LA NACION el médico Jesse Maid y el psicólogo Carlos Wyszengrad, dos de los consejeros de esta campaña que finaliza mañana.
Este panorama lo reflejan estadísticas oficiales que uno de cada seis chicos nacidos en el país es hijo de una madre adolescente y que un buen porcentaje de ellas tiene otro embarazo antes de cumplir 20 años.
Materia pendiente
Una encuesta anónima permitió medir cuánto sabe la gente sobre métodos de prevención de embarazo e infecciones de transmisión sexual. Así se encontraron con respuestas tan sorprendentes como preocupantes: que en la primera relación sexual no hay riesgo de concepción; que tomar pastillas anticonceptivas evita el contagio del HIV/sida; que el cáncer puede contagiarse durante el coito o que el preservativo sólo es necesario cuando la penetración es vaginal.
"Me cuido con pastillas desde hace un año porque sólo tengo relaciones con mi novio", dijo Leticia, de 18 años, que en estas charlas se sorprendió cuando le dijeron que hay enfermedades que se pueden contagiar durante la práctica de sexo oral.
Mauro, Pablo, Marcela y Adriana fueron los jóvenes consejeros que acompañaron a los profesionales encargados de la campaña. Dicen que no era fácil captar gente para que contestara la encuesta, pero que una vez que entraban en la carpa se predisponían de otro modo.
"Venían por cinco minutos y se quedaban haciendo preguntas más de media hora", destacan. Allí se les explicó desde cómo abrir el sobre de un preservativo hasta los riesgos de relaciones sin ninguna prevención.
Los casos que escucharon son múltiples y variados. Pero destacan que se acercaron abuelas con nietos, padres con sus hijos, parejas de homosexuales y grupos de adolescentes. Y algunos de estos luego recurrían a los consejeros ante situaciones de emergencia. "Vino una pareja a preguntar qué hacer porque la noche anterior se les había roto el preservativo durante la relación", comentó Maid.
Otra de las consejeras destacó el caso de una mujer de 40 años, recién divorciada, que llegó con su hija de 18. "Era la mamá la más interesada porque por la relación estable que había tenido sabía muy poco sobre el uso de preservativos", explicó.
Los consejeros destacan con preocupación que un alto porcentaje de encuestados reconoce no recurrir a ningún anticonceptivo. Son los que se guían por el calendario o practican el coitus interruptus, que no sólo deja la puerta abierta a las enfermedades de transmisión sexual, sino que tiene muy baja efectividad anticonceptiva.
"Nos hemos cuidado siempre así y nunca tuvimos problemas", aseguró a LA NACION una pareja de 17 años. Escucharon las charlas y se llevaron folletería y preservativos que, según aseguraron, guardarán como recuerdo. "No lo uso ni en p?", dijo él. "Yo sé bien qué días puedo tener relaciones y cuáles son de mucho riesgo", explicó ella.
Maid y Wyszengrad reconocen que uno de los temas que los jóvenes aún no tienen muy claro es el de la anticoncepción de emergencia, más conocida como pastilla del día siguiente. "Saben que existe, pero desconocen cómo y cuándo se toma", señalaron.
Leticia, de 18 años, admitió que no sabe muy bien de qué se trata esta nueva medicación. "Lo comentamos el año pasado con compañeras de escuela -dijo-, pero por suerte no la necesitamos."
Por Darío Palavecino
Corresponsal en Mar del Plata