Noticias médicas

/ Publicado el 22 de noviembre de 2006

Genética

¿Qué heredan nuestros hijos?

Según una investigación, los bebés heredan la altura de sus padres y el peso de sus madres.

Una nueva investigación inglesa que está por concluir indica que los padres altos tienen hijos altos y que el número que marca la balanza, en el momento del nacimiento de la criatura, corre por cuenta de las madres.

Lucía Bertotto. De la redacción de Clarín.com

Es común que las parejitas felizmente enamoradas mantengan largas charlas sobre como lucirá el fruto de su amor. "Los ojitos del papá", "la sonrisa de la mamá". Toda una serie de fantasías compartidas basadas en que ese hijo será la perfecta combinación de lo mejor de cada uno. Pero parece que los nuevos estudios referidos a la genética humana terminarán en breve por aniquilar esos dulces momentos de halagos encubiertos. Sin dudas, el deseo de los padres no tiene absolutamente ningún tipo de influencia sobre la apariencia física de los hijos. Además de la interacción que realiza cada individuo con el medio ambiente, los genes son los únicos factores decisivos. Una reciente investigación asegura que los padres determinan la altura mientras que las madres la cantidad de grasa corporal. De un padre petiso y flaco y una madre alta y gorda, ¿nacerá inevitablemente un hijo bajo y con varios kilitos de más?

El estudio realizado por científicos del Exeter Family Study of Childhood Health (EFSOCH), liderados por el profesor Andrew Hattersley, comenzó a realizarse en 1999. Se reclutaron mil familias de la ciudad de Exeter, Reino Unido, con el propósito de examinar las influencias ambientales y genéticas que reciben los bebés. En junio de 2004 se terminó de seleccionar a los recién nacidos que serían monitoreados por un período de dos años. Se llevó un riguroso seguimiento tanto de sus medidas, como de las de sus padres. Además, se tomaron muestras de sangre, para identificar los genes implicados en el crecimiento temprano.

"Nuestro estudio es único, porque generalmente los investigadores se han concentrado el los factores maternos y no le han prestado la suficiente atención a la contribución paterna. Sin embargo, cuando se intenta identificar las influencias genéticas del crecimiento, las evidencias más fuertes se obtienen de los padres", informa a Clarín.com Beatrice Knight, integrante del equipo que llevó a cabo el estudio.

"Trataremos de examinar en detalle los efectos que causa la obesidad materna en el crecimiento temprano. Consideramos que es esencial conocer el impacto para saber cómo influirá en su salud en edades más avanzadas y así, poder armar estrategias de prevención", explica Knight.

Las conclusiones no han sido aceptadas hasta el momento por la comunidad científica. "En mi opinión, tanto la altura como el peso son dos caracteres sumamente complejos en los que intervienen muchos genes que interaccionan y cuya regulación tampoco se conoce. No se puede cargar en un gen toda la responsabilidad", informa vía mail a Clarín.com Carmen Álvarez, profesora de Genética de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Málaga.

Mientras finaliza la investigación, los que estén martirizándose con el recuento meticuloso de las calorías que ingieren, los que se quejan de no encontrar el calzado adecuado por ser muy altos o de los dolores que ocasiona caminar todo el día con tacones altos, ya saben a quién echarle la culpa. Como no podía ser de otra manera, los responsables son papá y mamá, pero la diferencia ahora, ¿será que las quejas estarán mejor dirigidas?