En los últimos años los investigadores están intentando hallar una manera de estimular la formación de nuevos vasos que restauren el flujo de sangre rica en oxígeno al corazón, y la inoculación de factores de crecimiento de proteínas no ha funcionado como se esperaba.
En este estudio, publicado en "Circulation", se ha evaluado una terapia génica centrada en la aportación del gen FGF5, involucrado en la formación de nuevos vasos. El propósito es que este gen se incorpore al corazón e incremente el crecimiento de los vasos sanguíneos.
El estudio incluyó a 79 pacientes con angina de pecho estable, de los que 60 recibieron la terapia génica y 19 placebo. Hasta el momento, esta terapia ha demostrado ser segura, cumpliendo así el objetivo principal del estudio, aunque también resulta esperanzador que el 87% del FGF5 se mantiene dentro del corazón, lo que indica que el tratamiento ha sido selectivo en el lugar donde es necesario el crecimiento de nuevos vasos.
Además, también parece que los pacientes que recibieron la terapia génica mejoraron más que los del grupo placebo, a tenor de las pruebas de ejercicio físico llevadas a cabo a las 4 y 12 semanas, aunque esta diferencia no fue estadísticamente significativa.
Circulation 2002;105:1291-1297