Sabemos que el tiempo es valioso y que estar al día con los desarrollos más relevantes en salud puede ser un desafío. Por ello, esta selección es una guía curada de noticas que, en el futuro próximo, pueden convertirse en realidad para el ejercicio de los profesionales de la salud.
| Biomarcador sanguíneo para la detección precoz de la demencia |
Fuente: Plasma pTau181 and amyloid markers predict conversion to dementia in idiopathic REM sleep behaviour disorder
El trastorno conductual del sueño REM (iRBD, por sus siglas en inglés) es una parasomnia en la que los pacientes actúan físicamente sus sueños mientras duermen. Es decir, se mueven con agitación, gritan, corren y hasta pueden accionar sobre otras personas cercanas, incluso con violencia. Este trastorno se ha identificado como un fuerte factor de predicción de algunas enfermedades neurodegenerativas; en especial, de la enfermedad de Parkinson y la demencia con cuerpos de Lewy.
Investigadores de la Universidad McGill descubrieron que un análisis de sangre, originalmente diseñado para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer precozmente, podría ser clave para identificar qué pacientes con iRBD tienen mayor probabilidad de desarrollar demencia con cuerpos de Lewy. En concreto, la prueba experimental analiza la proteína Tau 181 y otros marcadores amiloides en la sangre.
En el estudio que dieron a conocer hace pocos días, los autores revelan que siguieron a 150 pacientes con iRBD, analizándolos anualmente y evaluando los niveles sanguíneos de dichos biomarcadores. Las pruebas de sangre pudieron predecir el desarrollo de demencia con una precisión cercana al 90 %.
Detectar el riesgo de demencia de forma precoz puede cambiar el enfoque del tratamiento y la planificación de la atención que recibirán los pacientes. Además, los datos indican que hay vínculos entre las diferentes formas de demencia y neurodegeneración, por lo que los tratamientos para el alzhéimer podrían ser probados en pacientes con iRBD o hasta párkinson.
| Nanogeles para transportar antibióticos a las vías urinarias |
Fuente: Nanogels conjugated with cell-penetrating peptide as drug delivery vehicle for treating urinary tract infections
Un grupo de investigadores de la Universidad de Colorado Anschutz Medical Campus ha desarrollado una nueva tecnología, basada en nanogeles, para administrar antibióticos. La técnica permite que el fármaco llegue directamente a las células infectadas. Para esta aproximación experimental, se utilizó gentamicina con el fin de alcanzar células de la vejiga.
Los datos indican que la estrategia logra eliminar más del 90 % de las bacterias en los modelos animales con infección del tracto urinario (ITU). Ello da la pauta para intentar su prueba y aplicación en humanos.
El equipo de científicos combinó nanogeles con un péptido especial, un pequeño fragmento de una proteína que facilitó la penetración del antibiótico en las células que estaban infectadas por bacterias. La gentamicina alcanzó su objetivo de manera más eficiente y sería un abordaje óptimo para reducir los tratamientos prolongados o las repeticiones de dosis. En definitiva, constituiría una herramienta más para combatir la resistencia microbiana, muchas veces asociada al uso extendido de los antibióticos.
Uno de los hallazgos más prometedores de la investigación fue que los nanogeles podían transportar hasta un 36 % más de gentamicina dentro de las células, en comparación con los métodos convencionales de administración. Además, se confirmó la baja toxicidad y la reducción del daño a las células sanas.
Los investigadores aclararon que la innovación con nanogeles no solo tendría aplicación en el tratamiento de las ITU. También podría aplicarse a otras enfermedades. De hecho, la idea original surgió en la Escuela de Odontología de la Universidad de Colorado, como una posible solución para la periodontitis.
Los autores consideran que han demostrado que la tecnología es viable y que tiene aplicación clínica. Podría sumarse al arsenal terapéutico para abordar infecciones recurrentes, producir menores efectos adversos y evitar, en parte, la resistencia a los antibióticos.
| Vacuna contra la poliomielitis más barata y más segura |
Fuente: Recombinant expression systems for production of stabilised virus-like particles as next-generation polio vaccines
Una vacuna basada en partículas similares a virus (VLP, por sus siglas en inglés) imita la estructura externa del poliovirus, pero sin el material genético. Ello elimina cualquier posibilidad de infección a partir de la inoculación. El enfoque permitiría reducir significativamente los costos de producción y aumentar la accesibilidad a los viales en los países de bajos ingresos.
La investigación con la vacuna VLP para polio fue dirigida por David Rowlands, experto en virología molecular de la Universidad de Leeds. Su equipo evaluó distintos sistemas celulares para la producción, incluyendo células de levadura, insectos, mamíferos y plantas. Las VLPs generadas en levadura e insectos lograron inducir una respuesta inmunitaria igual o superior a la de la actual vacuna contra la polio inactivada (IPV, por sus siglas en inglés).
En la actualidad, existen dos tipos principales de vacunas contra la enfermedad. La IPV se elabora a partir de poliovirus inactivados, lo que la hace segura, pero de producción costosa, pues se requieren estrictos controles de bioseguridad. La clásica vacuna oral (OPV, por su siglas en inglés), por otro lado, contiene una versión viva pero debilitada del virus, lo que la hace más fácil de administrar y más asequible. Sin embargo, existe un pequeño riesgo de que el virus modificado pueda mutar y provocar brotes.
Las nuevas VLPs ofrecerían una solución a estos problemas. Después del éxito de la técnica en la elaboración de inmunizaciones contra la hepatitis B y el VPH, crece la expectativa sobre su aplicación. Al ser no infecciosas, su producción no requeriría instalaciones de alta bioseguridad, lo que reduciría los costos de fabricación. Además, las partículas son más estables a temperaturas elevadas, lo que facilitaría el almacenamiento y la distribución en regiones geográficas con climas cálidos y sin acceso a refrigeración constante.
Publicado el 20 de marzo de 2025
Selección del editor
Una prueba de sangre para demencia y nuevas maneras de administrar medicamentos
Distinguir lo relevante en la avalancha de noticias científicas es difícil. En IntraMed, destacamos algunos avances de las últimas semanas que podrían tener impacto futuro en la práctica clínica.
Autor/a: Leonardo Biolatto
Fuente: IntraMed
Sabemos que el tiempo es valioso y que estar al día con los desarrollos más relevantes en salud puede ser un desafío. Por ello, esta selección es una guía curada de noticas que, en el futuro próximo, pueden convertirse en realidad para el ejercicio de los profesionales de la salud.
El trastorno conductual del sueño REM (iRBD, por sus siglas en inglés) es una parasomnia en la que los pacientes actúan físicamente sus sueños mientras duermen. Es decir, se mueven con agitación, gritan, corren y hasta pueden accionar sobre otras personas cercanas, incluso con violencia. Este trastorno se ha identificado como un fuerte factor de predicción de algunas enfermedades neurodegenerativas; en especial, de la enfermedad de Parkinson y la demencia con cuerpos de Lewy.
Investigadores de la Universidad McGill descubrieron que un análisis de sangre, originalmente diseñado para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer precozmente, podría ser clave para identificar qué pacientes con iRBD tienen mayor probabilidad de desarrollar demencia con cuerpos de Lewy. En concreto, la prueba experimental analiza la proteína Tau 181 y otros marcadores amiloides en la sangre.
En el estudio que dieron a conocer hace pocos días, los autores revelan que siguieron a 150 pacientes con iRBD, analizándolos anualmente y evaluando los niveles sanguíneos de dichos biomarcadores. Las pruebas de sangre pudieron predecir el desarrollo de demencia con una precisión cercana al 90 %.
Detectar el riesgo de demencia de forma precoz puede cambiar el enfoque del tratamiento y la planificación de la atención que recibirán los pacientes. Además, los datos indican que hay vínculos entre las diferentes formas de demencia y neurodegeneración, por lo que los tratamientos para el alzhéimer podrían ser probados en pacientes con iRBD o hasta párkinson.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Colorado Anschutz Medical Campus ha desarrollado una nueva tecnología, basada en nanogeles, para administrar antibióticos. La técnica permite que el fármaco llegue directamente a las células infectadas. Para esta aproximación experimental, se utilizó gentamicina con el fin de alcanzar células de la vejiga.
Los datos indican que la estrategia logra eliminar más del 90 % de las bacterias en los modelos animales con infección del tracto urinario (ITU). Ello da la pauta para intentar su prueba y aplicación en humanos.
El equipo de científicos combinó nanogeles con un péptido especial, un pequeño fragmento de una proteína que facilitó la penetración del antibiótico en las células que estaban infectadas por bacterias. La gentamicina alcanzó su objetivo de manera más eficiente y sería un abordaje óptimo para reducir los tratamientos prolongados o las repeticiones de dosis. En definitiva, constituiría una herramienta más para combatir la resistencia microbiana, muchas veces asociada al uso extendido de los antibióticos.
Uno de los hallazgos más prometedores de la investigación fue que los nanogeles podían transportar hasta un 36 % más de gentamicina dentro de las células, en comparación con los métodos convencionales de administración. Además, se confirmó la baja toxicidad y la reducción del daño a las células sanas.
Los investigadores aclararon que la innovación con nanogeles no solo tendría aplicación en el tratamiento de las ITU. También podría aplicarse a otras enfermedades. De hecho, la idea original surgió en la Escuela de Odontología de la Universidad de Colorado, como una posible solución para la periodontitis.
Los autores consideran que han demostrado que la tecnología es viable y que tiene aplicación clínica. Podría sumarse al arsenal terapéutico para abordar infecciones recurrentes, producir menores efectos adversos y evitar, en parte, la resistencia a los antibióticos.
Una vacuna basada en partículas similares a virus (VLP, por sus siglas en inglés) imita la estructura externa del poliovirus, pero sin el material genético. Ello elimina cualquier posibilidad de infección a partir de la inoculación. El enfoque permitiría reducir significativamente los costos de producción y aumentar la accesibilidad a los viales en los países de bajos ingresos.
La investigación con la vacuna VLP para polio fue dirigida por David Rowlands, experto en virología molecular de la Universidad de Leeds. Su equipo evaluó distintos sistemas celulares para la producción, incluyendo células de levadura, insectos, mamíferos y plantas. Las VLPs generadas en levadura e insectos lograron inducir una respuesta inmunitaria igual o superior a la de la actual vacuna contra la polio inactivada (IPV, por sus siglas en inglés).
En la actualidad, existen dos tipos principales de vacunas contra la enfermedad. La IPV se elabora a partir de poliovirus inactivados, lo que la hace segura, pero de producción costosa, pues se requieren estrictos controles de bioseguridad. La clásica vacuna oral (OPV, por su siglas en inglés), por otro lado, contiene una versión viva pero debilitada del virus, lo que la hace más fácil de administrar y más asequible. Sin embargo, existe un pequeño riesgo de que el virus modificado pueda mutar y provocar brotes.
Las nuevas VLPs ofrecerían una solución a estos problemas. Después del éxito de la técnica en la elaboración de inmunizaciones contra la hepatitis B y el VPH, crece la expectativa sobre su aplicación. Al ser no infecciosas, su producción no requeriría instalaciones de alta bioseguridad, lo que reduciría los costos de fabricación. Además, las partículas son más estables a temperaturas elevadas, lo que facilitaría el almacenamiento y la distribución en regiones geográficas con climas cálidos y sin acceso a refrigeración constante.