Se trata de una nueva evidencia de la que proteína C reactiva, y en consecuencia la inflamación, está claramente relacionada con la enfermedad cardiovascular.
Según los autores, los pacientes con los niveles más elevados de la proteína tienen cuatro veces más probabilidades de experimentar isquemia en pruebas de esfuerzo respecto a aquellos con bajas concentraciones.
Por otra parte, señalan que la asociación entre los niveles de la proteína y la isquemia es más débil en el caso de que los pacientes reciban tratamiento farmacológico para la enfermedad cardíaca, pues los medicamentos, especialmente estatinas y bloqueadores beta, parecen proteger a tales pacientes de los efectos de la proteína sobre la isquemia.