Las enfermedades prevenibles por vacunas (V) producen todavía miles de muertes por año en los adultos (A) en nuestros países. FUNCEI comenzó en 1993 un Programa destinado a incrementar los niveles de vacunación, especialmente de la V antigripal, con el objetivo de que en el 2005 las V en el A sean una práctica habitual en nuestro medio.
Objetivo: Evaluar los niveles de cobertura de V en el A en pacientes de la ciudad de Buenos Aires.
Material y métodos: evaluamos los datos obtenidos mediante un cuestionario sobre las V recibidas en 316 pacientes ambulatorios (edad media = 43 años (15-89), 176 mujeres-140 hombres) que concurrieron a nuestros Centros entre el último trimestre del 2000 y enero del 2001, junto con los de un estudio de seroprevalencia que realizamos entre abril 1998 y diciembre del 2000 para sarampión (n=752), rubéola (n=4,219), paperas (n=786), varicela (n=682) y hepatitis A (n=5,318). Determinamos el nivel de cobertura frente a las V de dTa o tétanos, triple viral, varicela, antigripal, antineumocóccica, y hepatitis A y B. La población se dividió según edad en adolescentes (=< 21 años), adultos jóvenes (22-64 años) y adultos mayores (=>65 años).
Resultados: el 56 % de los encuestados recibió alguna dosis de dTa o antitetánica en los últimos 10 años. En los A mayores, sólo el 23%. En los pts =< 40 años el 24 % recibió alguna dosis de triple viral. No hubo diferencias entre varones y mujeres. La seroprevalencia mostró hasta un 30 % de falta de anticuerpos para el sarampión en adolescentes y un 10% en A jóvenes. Para rubéola y paperas fue del 15 y el 12% respectivamente. Con relación a varicela, el 57 % refiere haberla padecido vs. el 87- 90% por serologías según edad. El 24% de los encuestados se vacunaron contra la gripe durante el último año, alcanzando al 54% en aquellos con factores de riesgo. En estos últimos, el 29% recibió la V antineumocóccica. Con respecto a la Hepatitis A, el 10% refiere haberla padecido según el cuestionario, pero el 22% de los adolescentes, 26-66% de los A jóvenes y 80 % o más de los => de 65 años tenían anticuerpos, respectivamente. Finalmente, el 21 % de los encuestados se vacunó contra la hepatitis B.
Conclusiones: los datos obtenidos muestran que la vigilancia de la cobertura nos permite detectar los problemas y dirigir las acciones y campañas para incrementar la vacunación en adultos.