Una importante proporción de niños que sobreviven a un cáncer se enfrenta a problemas de salud al llegar a la edad adulta, según muestra un estudio publicado en el último número de "JAMA", firmado por investigadores holandeses del Emma Children's Hospital de Amsterdam.
Explican que los nuevos tratamientos para el cáncer infantil han mejorado notablemente la supervivencia de los afectados, pero ello se ha visto acompañado de la incidencia más adelante de complicaciones relacionadas con los tratamientos, como nuevos tumores, disfunción orgánica y problemas psicosociales y cognitivos.
En su investigación llevaron a cabo el seguimiento de 1.362 niños que sobrevivieron más de 5 años a un cáncer entre 1966 y 1996. Se completó el seguimiento de estos pacientes (17 años de media) en el 94,3% de los casos, cuando la edad media de los participantes era de 24,4 años, con un 88% de los supervivientes menores de los 35 años de edad.
Del total de participantes el 19,8% no tenía efectos adversos, el 74,5% presentaba uno o más eventos adversos y en el 24,6% se registraron más de 5. Además, el 36,8% presentaba al menos un trastorno discapacitante, grave o comprometedor para su vida, y el 3,2% falleció a causa de un evento adverso.
De estos eventos, el 22% eran graves, comprometedores para la vida, discapacitantes o mortales. De ellos, los más frecuentes fueron trastornos ortopédicos, seguidos de segundos tumores, obesidad, trastornos de fertilidad, trastornos psicosociales o cognitivos, trastornos neurológicos y trastornos endocrinos.
Según los autores, de aquellos pacientes que fueron sometidos sólo a quimioterapia, el 55% experimento una mayor carga grave de eventos adversos, en comparación con sólo el 15% de los que recibieron únicamente quimioterapia y el 25% de los que solamente fueron sometidos a cirugía.
Los problemas de salud fueron más frecuentes (64%) entre los niños que sobrevivieron a tumores óseos, y menos entre los que sobrevivieron a una leucemia o a un tumor de Wilms (12% en cada caso).
JAMA 2007;297:2705-2715