Los investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (Estados Unidos) consideraron que todos los tratamientos no farmacológicos en la prevención de la hipertensión arterial habían fracasado, por lo que había llegado el momento de evaluar el papel de una intervención farmacológica.
Estudian un grupo de 809 personas de 71 centros estadounidenses. Durante el ensayo de cuatro años de duración, las personas con una PAS de 130 a 139 mmHg y una PAD menor o igual a 89 mmHg, o hasta 139 mmHg y entre 85 y 89 mmHg, respectivamente, reciben candesartán o placebo en los primeros dos años y placebo en los dos años siguientes.
Llegados a los dos primeros años, 187 personas (23%) han desarrollado hipertensión clínica. Los autores señalan que esta tasa de HTA más elevada que la prevista les hace ser optimistas de que esta muestra era lo suficientemente adecuada para probar su hipótesis principal. Por el momento, entienden que “hay buenas razones para creer que un tratamiento precoz puede prevenir el desarrollo de hipertensión arterial y de complicaciones posteriores de la patología”. Se prevé que los resultados del ensayo se publicarán en la primavera o el verano de 2006.
Webs Relacionadas
University of Michigan Medical Center
http://www.med.umich.edu/
Hypertension
http://hyper.ahajournals.org/