Noticias médicas

/ Publicado el 4 de junio de 2006

Entrevista

"Prevenir el cáncer es más fácil de lo que se cree y casi gratis"

Diálogo con el oncólogo John Mendelshon, un profesional vanguardita.

Lo afirma el creador de la terapia dirigida, que ataca los tumores directamente.

Eliana Galarza.

En agosto cumplirá 70 años, pero tiene el entusiasmo de un médico recién recibido. Tal vez esa sea una de las claves para entender la gran cantidad de premios y logros que John Mendelsohn lleva acumulados en sus 40 años de oncólogo.

Y eso no es todo: este profesional —que afirma que "prevenir el cáncer es más fácil de lo que se cree y muy barato"— es uno de los especialistas más vanguardistas en esa carrera en donde la vida y la muerte se conjugan a diario. "Me siento pleno al saber que puedo contribuir en esa lucha por la supervivencia", le dijo ayer a Clarín.

Pese a las novedades del congreso de la Asociación Americana de Oncología Clínica, la mayoría de ellas alentadoras sobre ensayos con distintas drogas y terapias, no es posible arrancarle a este científico ninguna frase fuera del eje que, al parecer, rige sus pasos en el mundo de la ciencia. "Hago medicina, lo mío no son los milagros", comentó sobre los elogios que le manifiestan sus colegas sobre su labor.

Nació en Cincinnati, se graduó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y, como becario, estudió nada menos que con James D. Watson, uno de los responsables del descubrimiento de la estructura del ADN. Desde 1996 preside el M.D. Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, un centro de avanzada en investigaciones sobre esta enfermedad y en donde se destaca como el creador de la terapia dirigida (que ataca directamente al tumor) con anticuerpos monoclonales, técnica que aunque no es "milagrosa" encierra hasta hoy una de las mayores esperanzas para combatir tumores.

Sus trabajos con los anticuerpos monoclonales (moléculas diseñadas especialmente en laboratorios) para combatir el cáncer comenzaron en 1989, pero recién ahora se están viendo sus primeros resultados.

—Este año, aquí, se puede ver claramente el valor de su hallazgo. ¿Pensó que podría convertirse en una tendencia?

—Es emocionante ver que de algún modo hemos dado en el blanco con la molécula que conviene utilizar en las terapias dirigidas para atacar tumores. Pero lo más emocionante es saber que empezó usándose para el cáncer colorrectal y de cabeza y cuello y que ahora tiene perspectivas para aplicarse también en otros tipos de tumores.

—¿Hasta donde cree que llegará?

—Me parece que también podría funcionar en el cáncer de vejiga, esófago, pulmón, gioblastomas (en el cerebro) y mama, siempre combinada con otras terapias. Hay que esperar y ver que pasa.

—¿Cómo imagina los tratamientos para el cáncer en el futuro?

—Según las nuevas hipótesis, gran parte de los casos de cáncer que se detectan clínicamente ya están en estadios avanzados, es decir que ya tienen muchos genes implicados. De manera que en el futuro habrá que combinar terapias. Todo apunta a que tenemos que atacar los tumores a través de efectos aditivos que bloqueen la angiogénesis (dejarlos sin nutrientes) y que potencien la apoptosis (matarlos). El anticuerpo monoclonal que desarrollamos, además de lograr eso, es específico y estimula al sistema inmunológico, eso lo hace más antitumoral. Lo que debemos observar es si ese efecto bloqueador no bloquea además otras funciones. Hay mucho por estudiar.

—¿Conoció a César Milstein, el científico argentino que desarrolló los anticuerpos monoclonales y abrió el camino para todo esto?

—No personalmente, pero, claro, en 1975 leí sus trabajos. Todo lo que hizo Milstein fue crucial, le diría que fundamental, para mis investigaciones posteriores.

—¿Cuánto tiempo le dedica a su trabajo? ¿Puede aprovechar el tiempo libre?

—Todos los días trabajo al menos 12 horas, hay días en que son más, pero lo hago sin quejarme, me gusta lo que hago. Tengo tres hijos, me gusta jugar al tenis y leer novelas. Algo que optimiza mi tiempo es que no veo TV.

—¿Hay algo nuevo sobre prevención del cáncer?

—Lo más nuevo es lo más viejo y conocido. Mire, las medidas para prevenir el cáncer son sencillas, baratas y hasta le diría gratis. ¿Que hay que hacer? Primero, no fumar, y, si lo está haciendo, abandonar el tabaco inmediatamente. Otras: cuidarse la piel con un buen protector solar, comer bien (incorporar más frutas y verduras), no ser gordo, no ser sedentario y hacerse los chequeos para detectar señales de cáncer de mama, próstata y colon.

Algunas novedades del Congreso

En el congreso hay diferentes modalidades de presentaciones. Durante el día se desarrollan, simultáneamente, miles. Los oncólogos optan por ir a las que comienzan bien temprano, donde en algunos casos se hace una especie de resumen del día anterior.

Ayer hubo varias novedades en cáncer de mama. Distintos laboratorios presentaron drogas que extienden la sobrevida de las pacientes y otras que ayudan a evitar la recurrencia (es decir, que se vuelva a repetir).

El cáncer de pulmón continúa acaparando el centro de atención porque hubo más ponencias sobre terapias que ayudan a quienes padecen esta enfermedad pero en su modalidad de células no pequeñas (la que provoca el consumo de tabaco).

Científicos de la Universidad de Colorado y de la Vanderbilt University Medical Center presentaron sus trabajos para mostrar que hubo algunos avances. También, asociado al tema de cáncer de pulmón, se premio a Suresh Ramalingam, de la Universidad de Pittsburgh, por sus trabajos combinando una droga con quimioterapia.

Otros estudios, en los que participó —entre otras instituciones— la Universidad de Carolina del Norte, sugirieron que las diferencias genéticas que se manifiestan según el tipo étnico influyen en la respuesta a algunos tratamiento de cáncer de colon. Los hombres y mujeres negros serían más vulnerables en un 30% a esa modalidad de cáncer.

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