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El Dr. Ignacio Maglio es Abogado Diplomado en Salud Pública. Jefe Sección Riesgo Medico Legal Hospital Muñiz.
Miembro del Departamento Jurídico de Fundación Huésped e I.N.C.U.C.A.I.

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Cuando me pidieron que hablase sobre mala praxis yo preferí en vez de hablar de mala praxis, es decir para no abrumarlos con un discurso duro jurídico sobre las consecuencia de la responsabilidad médica plantear este tema desde otra mirada, desde la perspectiva de quien trabaja ya hace 20 años en las instituciones de salud en particular en el hospital Muñiz, y en donde, luego de muchos años hemos aprendido a convivir agentes sociales y agentes de la salud en armonía.
Muchos amigos médicos dicen que el mejor antídoto contra la mala praxis es la eliminación sistemática de todos los abogados pero, por razones obvias y de supervivencia, no comparto esta idea. De todas formas creemos que los problemas de responsabilidad médica de mala praxis responden a una diversidad de causas, son fenómenos multicausales, no es que exista mala praxis porque existen abogados inescrupulosos que reparten tarjetas en los hospitales, lo cual es cierto, y tampoco es que existe únicamente responsabilidad médica porque los médicos sean malos y malos peritos de ninguna forma. Es un fenómeno complejo en donde también tenemos que observar cual es la situación actual e la Argentina y en especial en Buenos Aires sobre los probemos de responsabilidad médica. Van a ver ustedes que hay una ausencia de cifras mas o menos confiables.
Vamos a comenzar indicando cual sería el diagnóstico en una situación de - si me permiten ustedes el atrevimiento - una suerte de perspectiva epidemiológica jurídica. Vamos a ver si realmente es un problema plantear que consecuencia traen los problemas de responsabilidad médica, para luego para luego plantear unas hipótesis de prevención frente a los problemas de responsabilidad o de mala praxis.
En primer lugar hay que referirse no solamente a los cuestionamientos judiciales, al planteo judicial, sino también vemos hoy más que nunca como se vehiculizan los reclamos a partir de denuncias mediáticas y vemos también que las denuncias en los medios contra médicos o instituciones de salud corroen uno de los sistemas fundamentales que hacen a esta relación tan particular que es la confianza. Sin esta confianza no hay ninguna hipótesis de buena práctica en ningún sentido. De manera tal que a veces los medios al publicar reclamos supuestamente contra el ámbito medico no hacen mas que pronunciar y promover esta desconfianza y corroer la confianza y en general no se le da la misma oportunidad a aquellos que están inculpados en estos supuestos reclamos mediáticos para una debida defensa de los intereses en juego, el daño ocasionado ya esta hecho.

De todas formas fíjense ustedes que la primera referencia que tenemos aquí, esta es una publicación que tiene sus años pero es ejemplificativa porque la vamos a comprar con cifras oficiales: el diario La Nación indicaba que entre la década del 80 y la década del 90 existían alrededor de 10.000 causas. O sea que la mala praxis, la fiebre de la responsabilidad médica en la Argentina se dispara a partir de los 90 con 10.000 causas. No se dan las cifras, algunas instituciones como las de la Asociación de Médicos Municipales nos incidirán que se presentan en Bs. As dos demandas por día por lo menos en el ámbito civil. Pero lo cierto es que el Servicio de Informática Jurídica del Gobierno de la Ciudad de Bs. As. en el fuero civil, para el mismo año, estableció que solamente existían menos de 300 causas. Fíjense ustedes la desproporción entre las estadísticas que se manejaban a nivel de los medios, un poco esto del mito de la responsabilidad médica. Hay un artículo muy interesante del doctor Krauss publicado en donde se decía que hay algo de mítico en realidad en cuanto a esto, porque también lo que conocemos nosotros es de la cantidad de causas que se inician cuántas terminan en condenas. Es decir, cuántas tienen condenas efectivas, a los agentes de salud o a las instituciones.
La Asociación Médica Americana estableció, eso sí lo pudieron chequear - hay que ver después si esto es extrapolable al contexto argentino - que solamente una causa de cuatro que se iniciaron recibían condena, es decir, en tres causas no existían condena, con lo cual eran en general demandas absolutamente injustificadas. De todas formas, esto provocó una crisis en el sistema sanitario americano y podemos pensar que en la Argentina también al observar el incremento de indemnizaciones. Fíjense allá por la década del ’30 el promedio de indemnizaciones era de 450 dólares y en los ’90 podemos hablar, de hasta 90 millones de dólares. Este fue el caso de una mujer en donde plantea una demanda por responsabilidad por error de diagnóstico en donde no se hizo un diagnóstico de cáncer a tiempo y esta mujer no pudo recibir una terapia adecuada.
La reforma Clinton, recordarán ustedes, intentó poner un dique de contención a los gastos, se hablaba de una estimación entre 15 mil y 50 mil millones de dólares por año que en realidad los costos directos o indirectos de la responsabilidad médica tenían que ver con un fenómeno que desgraciadamente observamos hoy en la Argentina, que es la práctica de la medicina a la defensiva. Es decir, hacer justamente de más por temor a recibir un planteo judicial. Un dato interesante es que los aumentos de esta práctica de la medicina a la defensiva han sido por el incremento de costos de métodos de diagnóstico de alta o altísima complejidad. Lo que cualquiera de ustedes, un buen médico con un buen estudio semiológico, con una placa quizás, bastaba para realizar un diagnóstico más o menos austero, ahora se recurre a toda esta parafernalia tecnológica en el diagnóstico por imágenes por el temor a la responsabilidad médica y, recuerdo que desde este mismo lugar el presidente de la Asociación Medica Argentina no mucho tiempo atrás, llamó a todo esta situación “el síndrome judicial”. Es decir, el conjunto de síntomas y signos que en algunos casos provocaba y provocó autolesiones en los médicos, depresión, angustia y hasta llegó a la muerte. En la Argentina, en la Capital, en el Gobierno de la Ciudad de Bs.As se estableció que en más del 90% de los resultados de las prácticas de diagnóstico de alta complejidad, los resultados se informaron como normales. Aquí tenemos también otra situación que puede vincularse a esta práctica de la medicina a la defensiva. ¿Cómo puede ser que tanta, tanta tecnología, tanta inversión, nos encontramos con que el resultado en general de estas prácticas es absolutamente normal?
La fundación Isalud, el año pasado, estableció el único informe que tenemos de costos directos e indirectos de la responsabilidad médica, que en la década del ’90 los costos se dispararon alrededor de casi 900 millones de dólares y se estableció que la proporción para la década siguiente, la que está transcurriendo, el gasto sería en pesos alrededor de 4.400 millones de pesos.
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