Noticias médicas

/ Publicado el 3 de junio de 2012

Efecto de una intervención sobre la colonización y la infección

Prevención de infecciones resistentes en la UTI

Resultados negativos con la intervención.

UN PROGRAMA DE VIGILANCIA ACTIVA Y AUMENTO DE LAS PRECAUCIONES DE BARRERA NO DISMINUYÓ LA TRANSMISIÓN DE BACTERIAS RESISTENTES

Título original: A Program of Active Surveillance and Increased Barrier Precautions Did Not Decrease the Transmission of Resistant Bacteria / Huskins WC, Huckabee CM, O’Grady NP, et al; STAR*ICU Trial Investigators. Intervention to reduce transmission of resistant bacteria in intensive care. The New England Journal of Medicine

Antecedentes

A pesar de enormes esfuerzos para erradicar el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) y el Enterococcus resistente a la vancomicina (ERV) en la UCI, ambos siguen causando morbimortalidad significativa.
Datos

En este trabajo por grupos, aleatorizado, se estudiaron más de 9000 ingresos a 18 UCI para comparar el efecto de una intervención sobre la incidencia de la colonización y la infección por SARM y ERV. Esta intervención consistió en la vigilancia activa y el mayor empleo de precauciones de barrera que en la práctica habitual (control).

Los profesionales sanitarios de las UCI tuvieron acceso a los resultados de los cultivos, fueron capacitados en la intervención y se les informó sobre el empleo de guantes durante la primera fase del estudio. En ambos grupos había monitores que observaban al azar los contactos entre profesionales y pacientes.

Las tasas de colonización o de infección por SARM y ERV no fueron significativamente diferentes entre los grupos de pacientes. Aunque este resultado es decepcionante, el empleo de precauciones de barrera fue mayor en las UCI en las que se efectuó la intervención.

Sin embargo, cuando se especificaron las precauciones de contacto en las UCI donde se realizó la intervención, se emplearon guantes y camisolines sólo para el 82% y el 77% de los contactos, respectivamente y sólo el 69% de los profesionales se lavaron las manos después del contacto.

Los datos correspondientes a las UCI de control fueron el 72% para los guantes, el 59% para los camisolines y el 59% para el lavado de manos.

Advertencias

En el grupo que recibió la intervención, pasaron unos cinco días entre la obtención del cultivo y sus resultados. Durante ese lapso, todos los pacientes debían ser atendidos con guantes y la transición a precauciones de contacto (que incluyen el empleo de camisolines) sólo se efectuó cuando los cultivos eran positivos. El cumplimiento de las precauciones de barrera fue menor que lo anticipado. Estos dos factores podrían haber limitado la eficacia de la intervención.

Consecuencias

Estos resultados son muy preocupantes. Una de las cosas más importantes que los profesionales sanitarios pueden hacer para prevenir las infecciones intrahospitalarias es lavarse las manos. Sin embargo, aún en el contexto de un estudio clínico bien diseñado, los profesionales efectuaron el lavado de manos muy por debajo del 100% de las veces.

Trabajo original: http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1000373