Se debate si los alimentos vegetales protegen del cáncer colorrectal y existen estudios con resultados controvertidos. Trabajos previos muestran que la relación con la dieta varía de acuerdo a la edad y a la localización en el colon del tumor primario.
Objetivos:
Examinar la asociación entre cáncer colorrectal e ingesta de vegetales y fibras.
Métodos:
Se compararon 952 casos nuevos de cáncer rectal con 1205 controles apareados. Los casos incluídos eran de tumores primarios en la unión recto-sigmoidea o recto, en pacientes de 30 a 79 años. Se excluyeron los pacientes con tumores digestivos previos y antecedentes familiares de enfermedades intestinales. Se les midió peso, talla, y se interrogó acerca de hábitos, tabaquismo, actividad física, uso de aspirina y otros antiinflamatorios.
Se les hizo una historia dietética con un cuestionario estructurado, usado para evaluar la ingesta de distintos tipos de alimentos vegetales y sus variedades.
Resultados:
El cáncer colorrectal se asoció inversamente con mayor ingesta de verduras, (riesgo 0,72), de frutas (riesgo 0,73), granos integrales y sus productos (0,69). Es decir que el alto consumo de fibras se asoció con una reducción del riesgo de riesgo de cáncer colorrectal. El análisis del tipo de vegetal ingerido no mostró diferencias en el riesgo. El mayor consumo de harinas refinadas aumentó el riesgo (1,42) y una ingesta de fibras mayor lo disminuyó (0,54). La relación con la dieta fue mayor en los pacientes diagnosticados a los 65 años o más. Se observó que la ingesta de 5 porciones diarias de frutas y verduras disminuye el riesgo de cáncer colorrectal.
Discusión:
La ingesta de vegetales y granos integrales reduce el riesgo de cáncer rectal y tiene un fuerte efecto protector. El consumo de harinas refinadas, especialmente asociadas a altos contenidos de grasas aumenta el riesgo. Estos efectos son más fuertes en mayores de 65 años.
Los autores mostraron en un trabajo previo que la ingesta de vegetales y fibras protege más de los tumores digestivos proximales que de los distales. El mecanismo implicado en los proximales está más relacionado con la secreción de insulina, y en los distales se relaciona más con el tiempo de tránsito intestinal y la exposición a noxas intestinales.
Debido a que se observa una fuerte asociación de protección con las fibras, parte del beneficio de los vegetales podría estar dado por su contenido en fibras. Los granos integrales proveen especialmente fibras insolubles y los vegetales, fibras solubles. Las fibras disminuyen el tránsito intestinal, aumentan el volumen de las heces, y producen menos contacto carcinogenético con la mucosa. Otros efectos, en especial de las solubles, es que favorecen la remoción de las sales biliares, y pueden ser degradadas a ácidos grasos de cadena corta, que inhiben el crecimiento y la diferenciación de las células tumorales del colon y favorecen su apoptosis. Las fibras solubles bajan el pH de la materia fecal, y otro efecto es que regulan la glucemia y la insulina. Es probable que la exposición a lo largo del tiempo sea un factor necesario para la protección, y por eso la protección se observe en personas de 65 años o más.
Conclusión:
Los alimentos vegetales son importantes en la etiología del cáncer colorrectal, en ambos sexos, especialmente en la tercera edad. El efecto protector es mayor si se consumen 5 o más porciones de vegetales por día.
Artículo comentado por la Dra. Débora Setton, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Nutrición.