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Publicado el 12 de noviembre de 2002

En la Argentina: afecta al 14% de los recién nacidos

"Preocupa el número de bebes que sufren retardo de crecimiento"

Lo dijo el doctor José Belizán, director del Centro Latinoamericano de Perinatología.

Hay indicadores de salud que permiten distinguir a un país desarrollado de aquel otro aún en vías de alcanzar esa meta. Uno de los más certeros es la incidencia del retardo de crecimiento intrauterino, que afecta al bebe que no logra crecer lo suficiente dentro del útero materno, y que al momento de nacer pesa y mide menos de lo esperado para su tiempo de gestación.

"Mientras que en los países desarrollados tan sólo el 6,9% de los niños nace con esta deficiencia del crecimiento, en los países subdesarrollados este porcentaje es cuatro veces mayor (23,8%)", dijo el doctor José Belizán, director del Centro Latinoamericano de Perinatología y Desarrollo Humano, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

América latina está a mitad de camino entre ambos extremos. "Este déficit afecta al 15% de los chicos que nacen en la región (y al 14%, en Argentina) -apuntó-. Es una cifra alta y preocupante: cuando evaluamos cuál es la sobrevida y el desarrollo posterior de estos niños, vemos que les va muy mal."

Recientemente, Belizán visitó la Argentina para participar del Simposio Internacional de Retardo de Crecimiento Intrauterino, que se realizó en el Hospital Universitario Austral, en Pilar. En un intermedio, dialogó con LA NACION sobre este problema que afecta a 1.673.000 chicos que nacen cada año en América latina.

-¿Cuáles son las consecuencias del retardo de crecimiento intrauterino?
-Hay varios estudios realizados en la región que muestran que los niños que nacen con un retardo de crecimiento tienen cinco veces más probabilidades de morir durante el primer año de vida que si nacieran con un peso adecuado. Además, tienen dos veces más riesgos de ser hospitalizados por diarreas o por neumonías.

-¿Este déficit deja alguna secuela que se manifiesta más tardíamente?
-En el seguimiento de estos chicos, durante la adolescencia, hemos visto que tienen un riesgo tres veces mayor de ser hipertensos que si hubieran nacido con un peso adecuado. También hay estudios que demuestran que, a los 15 años, tienen dos veces más posibilidad de tener un coeficiente intelectual bajo. Por último, las niñas cuando sean madres tendrán dos veces más probabilidades de que su hijo tenga retardo del crecimiento intrauterino.
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-¿Cómo varía el impacto del retardo, de acuerdo con el momento del embarazo?
-Se ha visto que en los primeros meses del embarazo es cuando se produce una gran división celular, que permite que el niño al nacer tenga prácticamente todo el número de células que tendrá durante toda su vida; durante el resto de la vida fetal, lo que aumenta es el tamaño de células. De ahí que los factores que inciden durante el principio del embarazo producen un deterioro del número de células que no puede ser recuperado; éste es el llamado retardo de crecimiento crónico, que es el más difícil de recuperar. Este representa un 70% de los casos de retardo de crecimiento en los países en desarrollo, mientras que en los países desarrollados sólo constituye el 30 por ciento.

-¿Cuál es su causa?
-El factor más importante es la desnutrición materna, y aquí entra en juego muchas veces el embarazo adolescente. La adolescente se encuentra en un período importante de crecimiento, lo que unido al embarazo produce no sólo un deterioro en el crecimiento del niño, sino deterioro en su nutrición. Hay que pensar en medidas preventivas preconcepcionales. Lo que se desea es que la mujer pueda llegar al embarazo en el momento más adecuado o cuando ella lo desee.

-¿Qué medidas se pueden tomar desde el sistema de salud?
Una de ellas es el acceso de la mujer a los métodos anticonceptivos, que le permitan decidir cuándo ser madre. Creo que, en ese sentido, ha sido un gran avance para la Argentina la sanción de la ley de salud reproductiva. Por otro lado, hay que asegurar que toda embarazada tenga acceso a una dieta adecuada, en cantidad y calidad. En la calidad de la dieta interesa mucho el aporte de hierro, ácido fólico y calcio. Nos ha llamado la atención que la mujer embarazada argentina tenga un bajo consumo de calcio.

-¿Qué se puede hacer para revertir las secuelas del retardo del crecimiento?
-Las medidas generales que se toman con cualquier niño (lactancia materna, vacunación, control del crecimiento) sin duda van a beneficiar a los que sufrieron un retardo del crecimiento intrauterino. Aunque estos niños requieren un seguimiento más estricto, y se benefician especialmente por las distintas actividades de estimulación del desarrollo.