Los investigadores, del University College Cork (Irlanda), monitorizaron la presión arterial durante 24 horas a tres grupos de mujeres que se encontraban entre las semanas 18 y 24 de la gestación de su primer hijo: 245 que estaban trabajando, 289 desempleadas y 399 que tenían empleo pero que habían decidido no trabajar.
Tras ajustar otros factores que influyen en el riesgo de preeclampsia, los autores observaron que las trabajadoras presentaban más probabilidades de desarrollar el trastorno. En el estudio, desarrolló preeclampsia el 2% de las participantes.
Webs Relacionadas
University College Cork
http://www.ucc.ie/
Journal of Epidemiology and Community Health
http://jech.bmjjournals.com/