Desde la introducción de la colecistectomía laparoscópica a fines de la década de 1980, las técnicas laparoscópicas han sido aplicadas exitosamente a un número aún en expansión de procedimientos quirúrgicos. El término "cirugía mínimamente invasiva" (CMI) ha sido aplicado a esta área en desarrollo de la cirugía, que generalmente ha sido asociada con morbilidad y mortalidad disminuidas y muchos beneficios para los pacientes. Como consecuencia de ello, el estándar de atención para muchos procesos abdominales ha variado desde el abordaje abierto tradicional al laparoscópico [1-3].
Los cirujanos generales canadienses fueron capaces de adoptar la colecistectomía laparoscópica en sus prácticas quirúrgicas [4]. No obstante, nuevos temas específicos de CMI relacionados con la aplicación de nuevas tecnologías, acreditación, preocupaciones sobre el rol de la laparoscopia en el tratamiento del cáncer y, finalmente, controversias sobre las aparentes tasas aumentadas de complicaciones asociadas con la curva de aprendizaje para la CMI, han llevado a un abordaje más conservador para la incorporación de los procedimientos avanzados de CMI [5-7]. En el medio ambiente quirúrgico de Canadá, la aplicación de dichos procedimientos ha sido variable y, en cierta manera, limitada [8].
Sin embargo, debido al crecimiento de la expectativa pública y al aumento de la realización de CMI en la comunidad quirúrgica, los cirujanos generales se enfrentan a grandes presiones para incorporar los procedimientos de CMI avanzados en sus prácticas cotidianas. El propósito de este estudio fue evaluar el estado actual de la práctica de CMI en Ontario y los factores que la afectan.
Material y métodos
Con el apoyo de la Asociación de Cirujanos Generales de Ontario, se envió por correo un cuestionario a todos los 390 cirujanos generales en actividad en dicha localidad. La encuesta investigaba la práctica personal y demográfica del cirujano, la realización de procedimientos de CMI básicos y avanzados, los factores que influenciaban esa práctica y las formas de obtener entrenamiento en CMI. Se enviaron 2 cartas a cada uno para maximizar la tasa de respuestas. La información recolectada fue compaginada y analizada utilizando el programa estadístico Epi 6.0.
Resultados
La mayoría de los cirujanos generales (309 - 79%) contestaron la encuesta. De ellos, 36 estaban retirados y fueron excluidos del análisis, dejando un grupo de estudio de 273. La edad promedio de dicho grupo fue de 49.7 años y 247 (91%) era hombres. De los 272 que respondieron la cuestión, 116 (42.6%) tenían entrenamiento en subespecialidades. El tiempo de quirófano promedio fue de 1.5 días/semana y el tiempo de espera para los procedimientos electivos fue de 4 semanas.
De aquellos del grupo en estudio que respondieron, 257 (94.1%) realizaban procedimientos laparoscópicos básicos, aunque solamente 164 (60.3%) efectuaban apendicectomías. De los 273 que respondieron, 135 (49%) habían realizado al menos 1 procedimiento laparoscópico avanzado en su práctica, siendo en 30 de ellos (22.2%) solamente una reparación de hernia inguinal.
Muchos cirujanos sintieron que los departamentos quirúrgicos académicos no brindaban oportunidades adecuadas para la educación médica continua (EMC) y 214 de 268 (80%) opinaron que era responsabilidad de dichos departamentos brindar cursos de EMC para entrenamientos en CMI. Además, 177 de 262 (68%) sintieron que la Asociación de Cirujanos Generales Canadienses y 141 de 264 (53%) que la Asociación de Cirujanos Generales de Ontario debían jugar un papel importante en relación con este tema. Por ultimo, 161 de 251 (64%) sintieron que el entorno médico actual no les permitía alcanzar los requerimientos estándar.
Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cirugía General.
Publicado el 18 de mayo de 2004
Encuesta entre cirujanos generales de Ontario
Práctica de la cirugía mínimamente invasiva
Concluyen en que la habilidad de los cirujanos generales para incorporar dichas técnicas avanzadas en su práctica quirúrgica habitual sigue siendo un tema complejo.
Autor/a: Dres. Chiasson PM, Pace DE, Schlachta CM, Mamazza J
Fuente: Can J Surg 2004; 47(1): 15-19
Desde la introducción de la colecistectomía laparoscópica a fines de la década de 1980, las técnicas laparoscópicas han sido aplicadas exitosamente a un número aún en expansión de procedimientos quirúrgicos. El término "cirugía mínimamente invasiva" (CMI) ha sido aplicado a esta área en desarrollo de la cirugía, que generalmente ha sido asociada con morbilidad y mortalidad disminuidas y muchos beneficios para los pacientes. Como consecuencia de ello, el estándar de atención para muchos procesos abdominales ha variado desde el abordaje abierto tradicional al laparoscópico [1-3].
Los cirujanos generales canadienses fueron capaces de adoptar la colecistectomía laparoscópica en sus prácticas quirúrgicas [4]. No obstante, nuevos temas específicos de CMI relacionados con la aplicación de nuevas tecnologías, acreditación, preocupaciones sobre el rol de la laparoscopia en el tratamiento del cáncer y, finalmente, controversias sobre las aparentes tasas aumentadas de complicaciones asociadas con la curva de aprendizaje para la CMI, han llevado a un abordaje más conservador para la incorporación de los procedimientos avanzados de CMI [5-7]. En el medio ambiente quirúrgico de Canadá, la aplicación de dichos procedimientos ha sido variable y, en cierta manera, limitada [8].
Sin embargo, debido al crecimiento de la expectativa pública y al aumento de la realización de CMI en la comunidad quirúrgica, los cirujanos generales se enfrentan a grandes presiones para incorporar los procedimientos de CMI avanzados en sus prácticas cotidianas. El propósito de este estudio fue evaluar el estado actual de la práctica de CMI en Ontario y los factores que la afectan.
Material y métodos
Con el apoyo de la Asociación de Cirujanos Generales de Ontario, se envió por correo un cuestionario a todos los 390 cirujanos generales en actividad en dicha localidad. La encuesta investigaba la práctica personal y demográfica del cirujano, la realización de procedimientos de CMI básicos y avanzados, los factores que influenciaban esa práctica y las formas de obtener entrenamiento en CMI. Se enviaron 2 cartas a cada uno para maximizar la tasa de respuestas. La información recolectada fue compaginada y analizada utilizando el programa estadístico Epi 6.0.
Resultados
La mayoría de los cirujanos generales (309 - 79%) contestaron la encuesta. De ellos, 36 estaban retirados y fueron excluidos del análisis, dejando un grupo de estudio de 273. La edad promedio de dicho grupo fue de 49.7 años y 247 (91%) era hombres. De los 272 que respondieron la cuestión, 116 (42.6%) tenían entrenamiento en subespecialidades. El tiempo de quirófano promedio fue de 1.5 días/semana y el tiempo de espera para los procedimientos electivos fue de 4 semanas.
De aquellos del grupo en estudio que respondieron, 257 (94.1%) realizaban procedimientos laparoscópicos básicos, aunque solamente 164 (60.3%) efectuaban apendicectomías. De los 273 que respondieron, 135 (49%) habían realizado al menos 1 procedimiento laparoscópico avanzado en su práctica, siendo en 30 de ellos (22.2%) solamente una reparación de hernia inguinal.
Muchos cirujanos sintieron que los departamentos quirúrgicos académicos no brindaban oportunidades adecuadas para la educación médica continua (EMC) y 214 de 268 (80%) opinaron que era responsabilidad de dichos departamentos brindar cursos de EMC para entrenamientos en CMI. Además, 177 de 262 (68%) sintieron que la Asociación de Cirujanos Generales Canadienses y 141 de 264 (53%) que la Asociación de Cirujanos Generales de Ontario debían jugar un papel importante en relación con este tema. Por ultimo, 161 de 251 (64%) sintieron que el entorno médico actual no les permitía alcanzar los requerimientos estándar.
Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cirugía General.